Así lo dice La Mont
Federico La Mont
¿Y?: Ya transcurrió más de un mes desde el destape de Xóchitl Gálvez, la candidata a la Presidencia de la República por el Frente Amplio, integrado por el PAN, el PRI y lo que queda del PRD y no se ve que crezca el apoyo ciudadano. Nuestras fuentes nos aseguran que ha sido por la falta de “billetes” como los hubo en su impulso inicial. Pero, a pesar de eso, Xóchitl Gálvez sigue sumando puntos a la baja, entre sus “movidas” inmobiliarias, con un fuerte tufo a corrupción, y ahora los señalamientos de plagio en su tesis de ingeniera, que la UNAM ya ordenó investigar, mucho trabajo le va a costar en el atolladero en que ella misma se metió, así nos lo comentó una persona cercana a Claudio X. González. Una de las grandes sacudidas políticas escenificadas por Morena en las últimas dos semanas, tiene que ver con Marcelo Ebrard. Por varios meses fue uno de los contendientes por la candidatura presidencial de Morena, pero ahora se ha convertido en un “paria político” cuyo futuro es incierto. Sin duda que la historia se repite, si recordamos lo que le ocurrió a su mentor, guía y tutor, Manuel Camacho, pues en 1993, los dos más importantes prospectos para convertirse en candidatos a la presidencia de la República por parte del todo poderoso PRI, eran Manuel Camacho, entonces jefe del Departamento del Distrito Federal, y Luis Donaldo Colosio Murrieta, entonces Secretario de Desarrollo Social. Manuel Camacho, era economista egresado de la UNAM laboró en el grupo compacto del presidente Carlos Salinas de Gortari por mucho tiempo y era el político más prometedor de ese grupo que rodeaba a Salinas. Sin embargo, Salinas durante varios años hizo creer a Camacho que él sería su sucesor y sorpresivamente optó por Luis Donaldo Colosio, quien era su discípulo y creció políticamente a su lado. Camacho, enojado y violando las reglas no escritas del sistema político mexicano, expresó públicamente su inconformidad. Sin embargo, el hecho no pasó a mayores, salvo que el presidente Salinas lo cambió de cargo, designando a Camacho Secretario de Relaciones Exteriores, dependencia en la que lo acompañó Marcelo Ebrard como subsecretario. Entonces emergió la disrupción política que sorprendió a todo México, pues en enero de 1994, el Ejército Zapatista de Liberación Nacional (EZLN), se levantó en armas, exigiendo el derrocamiento del gobierno de Salinas, haciendo que la atención internacional se enfocara sobre México. Salinas decidió iniciar un proceso de diálogo con el EZLN y Manuel Camacho renunció a la cancillería para convertirse en el interlocutor en ese diálogo. Muchos lo percibimos como un intento de Camacho para desbarrancar la candidatura presidencial de Colosio. Las ruedas de prensa a las que convocaba Camacho en los salones de hoteles, fueron un escándalo, hasta que el 23 de marzo de 1994 fue asesinado Colosio y eso sacudió a México y marcó la ruptura de Camacho con el PRI, pues muchos militantes de esa organización política consideraban que el ambiente propiciado por Camacho había sido uno de los factores que contribuyeron al asesinato de Colosio.
Ruptura: Camacho se separó del PRI y fundó el Partido del Centro Democrático (PCD) y en el año 2000 contendió por la Presidencia de la República, obteniendo solo el 0.6 por ciento de los votos y perdiendo el registro. En todo ese proceso, Marcelo Ebrard acompañó a Camacho y se aprendió la lección. En el 2000 Marcelo contendió como candidato a la Jefatura de Gobierno del Distrito Federal por el PCD, pero, declinó a favor de Andrés Manuel López Obrador, se separó de Camacho y se mantuvo cerca de López Obrador, formó parte de su gabinete en la CDMX.
Alianza AMLO: López Obrador perdió un margen estrecho con Felipe Calderón en el 2006 y Ebrard logró ser Jefe de Gobierno de la CDMX y en 2011 pensó que podía seguir el curso de López Obrador y contender con él por la candidatura presidencial, así lo hizo y en una encuesta perdió. En ese entonces, Ebrard nos dijo que, aunque consideraba que la encuesta lo favorecía, prefirió declinar para no dividir a la izquierda y respaldó entonces a López Obrador, quien perdió frente a Peña Nieto. De 2012 a 2018, Ebrard fue perseguido por Enrique Peña Nieto y por el PRD, encabezado por Miguel Ángel Mancera y se exilió en Francia y Estados Unidos. En 2018 Marcelo regresó como parte del equipo del candidato triunfador López Obrador, y fue nombrado Secretario de Relaciones Exteriores y desde entonces se rumoraba que contendería por la sucesión presidencial en el 2024, al igual que Claudia Sheinbaum, quien desde el 2018, sería la primera Jefa de Gobierno de la CDMX proveniente de Morena. La historia se repite y al igual que Manuel Camacho, Marcelo se equivocó al pensar que él podría ser el designado por su mentor, López Obrador y creyó que él ganaría en las encuestas de Morena. Ahora, Ebrard, al igual que Camacho, tras perder el proceso interno ya no obtendrá alguna posición relevante en Morena, como no la tuvo Camacho en el PRI. Sólo le queda la opción de fundar un nuevo partido político para contender por la Presidencia, pero vemos que Marcelo no aprendió la lección.
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