José Emilio Pacheco, la última batalla
* Resaltó la palabra “Pinche” como la palabra más autóctona de México
* Rompió las fronteras culturales al establecer vínculos mediante las diferentes variables de su trabajo literario.
Lino Calderón
Destacado representante de la poesía, la narrativa y la divulgación cultural desde hace más de medio siglo, José Emilio Pacheco rompió las fronteras culturales al establecer vínculos mediante las diferentes variables de su trabajo literario.
El autor fallecido el pasado domingo 26 de enero escribió cuentos, novelas, editoriales, artículos, adaptaciones, guiones cinematográficos y teatrales, textos culturales y de investigación, que lo convirtieron en un clásico de la literatura contemporánea, de acuerdo con información difundida por el Consejo Nacional para la Cultura y las Artes en su portal de Internet.
Su trayectoria literaria lo hizo merecedor de reconocimientos como el reciente Premio de Poesía del Mundo Latino "Víctor Sandoval" 2013, que le fue entregado durante la 15 edición del Encuentro de Poetas del Mundo Latino, en noviembre.
Su dedicación fue reconocida también por diversos escritores y académicos, como el poeta Eduardo Lizalde, quien definió a Pacheco en sus primeros logros literarios como un escritor versátil, creativo, audaz y digno de celebrar sus éxitos.
Desde sus escritos iniciales ya pintaba para ser reconocido en el ámbito internacional no sólo por su trabajo impecable, sino también por sus cualidades personales y valores como ser humano.
Para el escritor, guionista, periodista y dramaturgo Vicente Leñero, se trató de un amigo que desde su juventud le brindó aliento para continuar en el camino literario, refirió en declaraciones al Conaculta.
Esa visión fue respaldada tanto por la escritora y periodista Elena Poniatowska, como por la narradora, ensayista y editora Silvia Molina, quienes describieron al escritor con una actitud solidaria, generosa, además de culta y crítica.
Otras personalidades como el novelista, cuentista, editor y catedrático Hernán Lara Zavala y la escritora, ensayista, crítica literaria y académica Margo Glantz reconocieron el desempeño pulcro, el sentido del humor, ironía y sapiencia del escritor mexicano.
José Emilio Pacheco Berny nació en la ciudad de México el 30 de junio de 1939, vivió sus primeros años en la calle Guanajuato de la colonia Roma. Su madre provenía de una familia de empresarios procedente del puerto de Veracruz y su padre alcanzó el grado de general de brigada en 1927.
Realizó sus estudios preparatorios en el Centro Universitario de México y acudió a los cursos de José Enrique Moreno de Tagle, donde comenzó a leer a diversos autores como Jorge Luis Borges y Alfonso Reyes.
En este mismo periodo adquirió el gusto por el teatro y para 1960 ya había escrito las piezas en un acto "La reina" y "El pasado lo guardan las arañas".
Pacheco emprendió la carrera de Derecho, sin embargo prefirió estudiar filosofía en la Universidad Nacional Autónoma de México, además de disfrutar de la lectura por sí mismo, compartió su interés con amistades como Carlos Monsiváis, Juan José Arreola y Sergio Pitol, de acuerdo con el portal electrónico biografiasyvidas.com
Con tan solo 20 años, publicó su primer cuento "La sangre de Medusas", dentro de la colección de "Cuadernos del Unicornio" de Arreola, que fue el punto de partida de su carrera literaria, reseñó el portal web www.colegionacional.org.mx
Hacia 1966 publicó su primer libro de poemas "Los elementos de la noche" y su texto de cuentos "El viento distante. El reposo del fuego".
Durante este periodo se ganó el reconocimiento de distinguidos autores como Octavio Paz, Rosario Castellanos, Emilio Carballido, Carlos Fuentes, Juan García Ponce, Luisa Josefina Hernández y Juan Rulfo.
Hacia 1973 ya contaba con distintos premios y distinciones como el premio "Magda Donato" en 1967, por su novela "Morirás lejos"; el Premio Nacional de Poesía Aguascalientes, en 1969, por su poemario "No me preguntes cómo pasa el tiempo"; el Premio "Xavier Villaurrutia" en 1973, por "El principio del placer".
Además compartió el Ariel con Arturo Ripstein por mejor historia original y arreglo cinematográfico con "El castillo de la pureza", en 1973, y por el guión de la película "El santo oficio", en 1975.
Los años siguientes siguió recibiendo distintos premios y honores, entre los cuales destacan su nombramiento como Académico Honorario de la Academia Mexicana de la Lengua en 2006; la Medalla al Mérito Artístico en 2007 y el Premio al Mérito Literario en 2008.
Igualmente, la Medalla de Bellas Artes, que le fue conferida durante un homenaje por el 70 aniversario de su natalicio.
En 2010, la Asamblea Legislativa del Distrito Federal le concedió la Medalla de Oro al Mérito Artístico y también la Universidad Nacional Autónoma de México lo distinguió con el Doctorado Honoris Causa por ser representante de la poesía latina del último medio siglo.
Asimismo, recibió el Premio "Miguel de Cervantes" 2009 por enaltecer el legado literario en lengua española, además en 2001, El Colegio de México le otorgó el Premio "Alfonso Reyes", creado por esa institución.
Impartió clases en varias universidades de distintos países como Estados Unidos, Canadá e Inglaterra, y se desempeñó como investigador en el Departamento de Estudios Históricos del Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH).
Entre sus numerosas obras, figuran los libros "El principio del placer" (1972) y "Las batallas en el desierto" (1981), una de sus más leídas historias, que gira en torno a la nostalgia de un amor imposible.
Podrían ser esparcidas cenizas de
José Emilio Pacheco en Veracruz
La periodista Cristiana Pacheco adelantó que esta noche el cuerpo del escritor, novelista, poeta y traductor mexicano José Emilio Pacheco (1939-2014) fue cremado y sus cenizas podrían ser esparcidas en el mar de Veracruz.
La viuda del Premio Miguel de Cervantes 2009 comentó que el autor, integrante de la llamada Generación de los 50, no quiso una tumba, ni mucho menos quedar encerrado en algún lugar.
"Tenía claustrofobia y estamos pensando un lugar que para él es muy importante, que es Veracruz, y tal vez sea bonito arrojar sus cenizas al mar" en el puerto, dijo al afirmar que José Emilio era un hombre con muchas ganas de vivir.
La periodista, quien compartió la vida con el poeta y narrador, aseguró que José Emilio Pacheco dejó muchísimo material literario, y que estaba lleno de vida y de planes.
"Quedaron las notas, los cuadernos, los tiene terminados, pero él, como siempre, quería repasarlos; pero son notas muy largas, fascinantes y preciosas, tan preciosas como los propios ´(Cuatro) Cuartetos´" -obra de T. S. Eliot que él tradujera-, señaló.
Destacó que ambos tenían planes y "pensábamos vivir juntos toda la vida y suplicaba que moríamos juntos, pero es difícil lograrlo", indicó al tiempo que confesó no sentirse traicionada por ello, pero si consternada, "pues no puedo entenderlo, siento rabia y desesperación.
"No puedo encontrar la palabra para expresar lo que siento, no es dolor, no es coraje, no sé qué es, solo sé que es algo que me invade, que me paraliza y que me obliga a pensar.
"Yo seguiré viviendo con él, pero será una persona distinta. Voy a tener que acostumbrarme a que sea en la ausencia y en el silencio", señaló la titular del programa de televisión "Aquí nos tocó vivir".
Recordó a su esposo como un hombre normal, con muchas manías difíciles de complacer, "un hombre apegado a sus lugares, a su cuarto, a su escritorio, un personaje que le fascinaban las plumas y estar rodeado de libros".
El cuerpo del poeta y traductor permaneció esta tarde en El Colegio Nacional, donde se le rindió un homenaje de cuerpo presente y el público, artistas y funcionarios públicos le dieron el último adiós.
Cristina Pacheco explicó que fue en este lugar "porque es aquí donde acudíamos cada mes, para él era una ilusión muy grande entrar en este edificio; y lo más bonito es que en sus conferencias venían personas de todo tipo.
"Mujeres con el mandado entrando y corriendo y disculpándose porque llegaban tarde, además de estudiantes, comerciantes, muchos jóvenes, y eso para él era un aliento muy grande", finalizó.
‘Ahora tengo que hablar en pasado de una persona que está presente en mi vida’: Cristina Pacheco
“Entiéndanme, es muy duro, de ahora en adelante tengo que hablar en pasado de una persona que está presente en mi vida. No entiendo mi vida sin él”, aseguró Cristina Pacheco, esposa del poeta José Emilio Pacheco, quien falleciera el pasado domingo por la tarde.
“Entiéndanme, es muy duro, de ahora en adelante tengo que hablar en pasado de una persona que está presente en mi vida. No entiendo mi vida sin él”, aseguró Cristina Pacheco, esposa del poeta José Emilio Pacheco, quien falleciera el pasado domingo por la tarde.
Durante una breve pero sentida entrevista exclusiva para la Primera Emisión de NoticiasMVS, Cristina Pacheco narró que el poeta no quiso acudir al hospital tras la caída que sufrió en su cuarto “Por un estúpido golpe de cabeza no voy a ir al hospital", fue la respuesta del escritor a la propuesta de su esposa para que acudieran al hospital.
Además la pareja del poeta dijo en exclusiva que fue él mismo quien dictó su último artículo titulado “La travesía de Juan Gelman”
Durante la charla sostenida en la frecuencia del 102.5FM, Cristina fue interrumpida por grandes nudos en su hablar que reflejaban el dolor de la pérdida, sin embargo continuó con respuestas precisas y detalladas de los últimos días del poeta.
El reconocido escritor mexicano José Emilio Pacheco falleció la tarde del pasado domingo en el Instituto Nacional de Ciencias Médicas y Nutrición "Salvador Zubirán".
Prepara UAM homenaje
luctuoso a José Emilio Pacheco
De acuerdo a información proporcionada por la Coordinación General de Difusión de la UAM, se recordará al autor de "Las batallas en el desierto" (1981), a través de una plática, en la que participarán algunos otros escritores adscritos a esta casa de estudios, los cuales aún no confirman su participación.
Amigos y colegas evocarán el escritor, poeta, ensayista y traductor mexicano José Emilio Pacheco, en el homenaje luctuoso que le rendirá el 30 de enero la Universidad Autónoma Metropolitana (UAM).
Bajo el título "José Emilio con nosotros, Remembranza", esta ceremonia a realizarse en la Galería Metropolitana, contará con la participación de los escritores Álvaro Ruíz Abreu y Bernardo Ruiz, entre otros.
De acuerdo a información proporcionada por la Coordinación General de Difusión de la UAM, se recordará al autor de "Las batallas en el desierto" (1981), a través de una plática, en la que participarán algunos otros escritores adscritos a esta casa de estudios, los cuales aún no confirman su participación.
El escritor y poeta José Emilio Pacheco nació el 30 de julio de 1939 en la ciudad de México. Estudio las licenciaturas en Derecho y Letras, en la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), institución en la cual dio inicio a su trabajo literario en la revista "Medio Siglo".
Su trabajo fue reconocido con el Premio "Xavier Villaurrutia" en 1973; el Doctorado Honoris Causa de la Universidad Autónoma de Sinaloa en 1979; el Premio Nacional de Periodismo por Divulgación Cultural en 1980 y el Premio nacional de Ciencias y Artes en el Campo de Lingüística y Literatura en 1992.
Se suman a los anteriores el Premio Iberoamericano de Letras "José Donoso", en 2001; el Premio Internacional "Octavio Paz" de poesía y Ensayo, en 2003; el Premio Internacional "Alfonso Reyes", en 2004; el Premio Iberoamericano de Poesía "Pablo Neruda" en 2004, y el II Premio Internacional de Poesía Ciudad de Granada "Federico García Lorca" en 2005, entre otros.
De su obra poética resaltan los títulos "Los Elementos de la Noche" (1963), "El reposo del fuego" (1966), "No me preguntes cómo pasa el tiempo" (1970), "Irás y no volverás" (1973), "Miro la tierra" (1987), "Ciudad de la memoria" (1970), "Como lluvia" (2009) y "La edad de las Tinieblas" (2009).
De su trabajo también se desprenden los relatos contenidos e "El principio del placer" (1972), y las traducciones de las obras "Cómo es", de Samuel Beckett (1906-1989), "De profundis" (1897) de Oscar Wilde (1854-1900), y "Un tranvía llamado deseo" (1947), de Tennesee Williams (1911-1983).
Lamentan personalidades muerte de José Emilio Pacheco
Lamentaron la muerte del novelista, cuentista, ensayista y traductor mexicano, José Emilio Pacheco, el historiador Enrique Krauze, el escritor Jorge Volpi, el presidente del Conaculta, Rafael Tovar y de Teresa; el rector de la UNAM, José Narro y la titular del INBA, María Cristina Cepeda.
Como un jardinero de la memoria mexicana, un hombre con una personalidad múltiple en el campo de las letras, un apasionado por la palabra y uno de los más lucidos y sensatos intelectuales que tuvo la llamada Generación de los 50, así recordaron integrantes del ámbito cultural, artístico y político al escritor José Emilio Pacheco.
Entrevistados tras el homenaje de cuerpo presente ofrecido en la sede de El Colegio Nacional al poeta fallecido ayer, el historiador Enrique Krauze, el escritor Jorge Volpi, el presidente del Conaculta, Rafael Tovar y de Teresa; el rector de la UNAM, José Narro y la titular del INBA, María Cristina Cepeda, lamentaron la muerte del novelista, cuentista, ensayista y traductor mexicano.
Para Krauze, la muerte de José Emilio Pacheco es una pérdida irreparable, pues con él "se va el humanista de las letras mexicanas, el digno sucesor de tantas generaciones de intelectuales.
"Era un jardinero de la memoria mexicana, de la memoria de esta ciudad, y un jardinero también de la literatura mexicana que cuido cada planta, cada flor, cada árbol a través de los siglos", dijo.
La directora general del Instituto Nacional de Bellas Artes (INB), María Cristina Cepeda, aseguró que se trata de una gran pérdida para la literatura mexicana, pues se marcha "un gran narrador, poeta, un hombre generoso que siempre nos dio no solo la calidad de sus poemas, sino calidad humana".
Declaró que una vez que pase el momento amargo que vive la familia Pacheco, organizarán un homenaje al autor en el Palacio de Bellas Artes.
"El INBA está en comunicación con la familia desde el momento en que nos enteramos (de la muerte del poeta y traductor), ofrecimos el Palacio de Bellas Artes, pero su hija Laura Emilia y Cristina expresaron que él siempre había deseado estar en El Colegio Nacional porque es su casa, los árboles los que lo acompañan, donde se sentía a gusto. Platicaremos con la familia para rendirle el homenaje que se merece", dijo.
Por su parte, el presidente del Consejo Nacional para la Cultura y las Artes (Conaculta), Rafael Tovar y de Teresa, recordó a José Emilio como un hombre con una personalidad múltiple en el campo de las letras.
Un personaje que cultivo la narrativa, la novela, la poesía, el periodismo, el ensayo, la investigación, "un hombre que marcó a las letras nacionales y a nuestra lengua", abundó.
"Recibió todos los premios que en México se pueden otorgar, todos los que se otorgan en nuestra lengua, el Cervantes, el Reina Sofía, etcétera. Él acerco a obras importante del siglo XX, como Tennessee Williams, de Oscar Wilde; tuvo el papel de un hombre de letras indiscutible, fue una de las grandes figuras mexicanas", puntualizó.
Refirió que Pacheco nunca estuvo en polémicas o en competencias, por el contrario, estuvo seguro de su vocación, a la que dedicó todo el tiempo.
El rector de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), José Narro, destacó que Pacheco "nunca buscó ser un personaje protagónico, en la parte intelectual, en la poesía, en sus novelas, en sus cuentos y ensayos", y añadió que se trata de uno de los creadores más grandes de las letras mexicanas.
Sostuvo que dialogarán con la familia del bardo para ver la posibilidad de rendirle un homenaje en la máxima casa de estudios del país, "pues se trata de uno de los nuestros, él es un gran maestro, un doctor honoris causa de la universidad y con la familia buscaremos rendirle un homenaje como él se lo merece".
Lo recordó como un apasionado por la palabra, un conocedor del ritmo de las letras, de las sílabas, con la inteligencia para plasmar los pensamientos más bellos de la forma más sencilla.
Para el escritor Jorge Volpi, la muerte de Pacheco es lamentable, pues se pierde a uno de los intelectuales más importantes no sólo de México sino de la lengua en español, de la segunda mitad del siglo XX y principios del XXI.
"Un hombre de una probidad enorme y alguien capaz de dejar páginas memorables en cada uno de los géneros literarios. "Era uno de los más lucidos y sensatos intelectuales que tuvimos en México, siempre cercano a las causas de la izquierda, pero siempre manifestando con la sensatez y discreción que caracterizó su actuación pública", concluyó Volpi.
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Categorías:Política

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