Raúl Macías, Foto: Luis A. Barrera
Angélica Trinidad Romero Severiano, madre de una niña de 2 años de edad, puede descansar en paz porque a pesar de que el gerente de la tienda Liverpool, que se localiza en el centro comercial Perisur, intentó desviar las investigaciones al contratar a un médico para que extendiera un acta de defunción que indicaba que había muerto de un infarto, cayó en manos de la PGJDF quien la ultimó: era su galán.
Como oportunamente lo ha venido informando LA PRENSA, la noche del pasado 15 de noviembre, Angélica Trinidad fue muerta agolpes, y su cuerpo localizado por sus compañeros de limpieza en la referida tienda, para evitar problemas el responsable de esa empresa contrató a un galeno para que extendiera un certificado en donde constara que murió en su domicilio y por muerte natural.
Como este argumento no se lo «tragaron» los familiares ni la PGJDF, se dio inicio a una investigación para esclarecer el crimen, lo que dio como resultado que al analizar los videos de la tienda, se apreciaba que Angélica entró al cuarto destinado para la gente de limpieza, acompañada de Marco Antonio Ochoa Almazán, presunta pareja sentimental de la ahora occisa.
Ya en la noche, él salió apresurado del lugar, donde el personal se cambia de ropa para laborar, y se desplazó por la plaza para tratar de no ser involucrado. El 15 de noviembre todos se fueron a sus viviendas a descansar, pero al regresar encontraron el cuerpo sin vida de la joven mujer, por lo que se dio aviso a los encargados de la tienda, quienes prefirieron contratar a un médico para que extendiera un certificado con «diferente» causa de la muerte.
Como los familiares aseguraban que la mujer no falleció de un infarto y menos en su vivienda, la PGJDF ordenó que se investigara el hecho; el médico tiene una orden de localización y presentación para que declare ante la autoridad que lo requiere. Aunque el equipo jurídico de la tienda presume de tener «grandes palancas» y que no pasará nada.
Tras llevar a cabo las debidas investigaciones, se dio a conocer que Marco Antonio Ochoa fue quien mató a golpes a la mujer, luego de que sostuvieran una discusión, al parecer al estar bajo los efectos de bebidas embriagantes. Se logró su detención en calles de la Colonia El Mirador, en la Delegación Tlalpan, y fue puesto a disposición de un juez por el delito de feminicidio, por lo que alcanzaría una pena de hasta 60 años de prisión
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Publicado por Notiredmexico para NOTIREDMEXICO el 12/24/2014 10:07:00 a. m.
Categorías:Justicia, Metropolitanas, Nacional

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