Patricia Carrasco
Los más de 100 obispos del país lanzaron un grito para que en México se exija un «¡alto a los corruptos!». Afirmaron que la corrupción es una forma de violencia que «al ocultarse en las estructuras de servicio público, se transforma en delincuencia organizada, ya que de manera descarada se impone ‘la mordida’ como condición a los ciudadanos para recibir un beneficio o servicio gratuito».
Por lo que se pronunciaron porque se revise el «fuero» del que gozan algunos servidores públicos, que podría hacer naufragar el sistema entero si es utilizado como «escudo» de impunidad.
También debe replantearse la figura del «juicio político», tanto en sus sujetos como en los supuestos que lo pueden originar, ya que existe demasiada discrecionalidad y laxitud. Es indispensable que el combate a la corrupción no sea usado con fines de persecución política o de revancha mediática. Cualquier acto de corrupción amerita por sí mismo todo el peso de la ley.
La jerarquía católica recordó que hay una deuda con la nación; la sociedad necesita recuperar la confianza en aquellos en quienes ha depositado una responsabilidad institucional en bien de México, ¡es la oportunidad para hacerlo y mejorar nuestro país¡
Por lo que pidieron a la Virgen de Guadalupe que interceda por todos los mexicanos, autoridades y pueblo, para que Dios nos conceda la inteligencia, sabiduría y valentía de construir juntos un México mejor.
Subrayaron que para hacer frente a este gravísimo mal se requieren múltiples acciones conjuntas. Entre ellas, la reforma de leyes y la creación de instituciones que, de forma integral, coordinada y en tiempo real, prevengan, identifiquen, investiguen y modifiquen situaciones o condiciones que propicien la corrupción; sancionen oportunamente a los corruptos y hagan realidad el resarcimiento de los daños causados.
En un comunicado del Consejo permanente de la Conferencia del Episcopado Mexicano(CEM), afirmaron que como ciudadanos, pastores, obispos de México, al igual que muchos compatriotas sentimos gran preocupación por el presente y por el futuro de nuestro país.
México se ve aquejado, desde hace muchos años, por el grave mal de la corrupción, «que favorece la impunidad y el enriquecimiento ilícito, la falta de confianza con respecto a las instituciones políticas, sobre todo en la administración de la justicia y en la inversión pública, no siempre clara, igual y eficaz para todos».
Si bien la CEM sostuvo: «todos somos tentados de corrupción», ha recordado el Papa Francisco, quien señala que son siempre los pobres quienes pagan el precio de la corrupción de los políticos, de empresarios y de eclesiásticos que descuidan su deber pastoral.
Sin embargo, señaló que ante la gran corrupción «pagan los hospitales sin medicinas, los enfermos que no tienen remedio, los niños sin educación, cuando hay corrupción también el pobre corre el riesgo de perder los valores, porque se le imponen costumbres, leyes, que son contrarias a los valores» (meditación del 16 de junio de 2014).
Es necesario, indicó la CEM, que las posibles reformas constitucionales y legales susciten un Sistema Nacional Anticorrupción, conformado por organismos autónomos que, gozando de independencia, profesionalismo, confiabilidad, facultades y recursos, incluyan en su rango de acción a todos los órganos del Estado a nivel federal, estatal y municipal, sin olvidar a los poderes judiciales federal y locales, así como a los órganos constitucionales autónomos.
En el Mensaje «Por México, ¡actuemos!», recordábamos que el país es de todos, y que entre todos tenemos que sacarlo adelante, haciéndonos más participativos a nivel personal, familiar, empresarial y social, valorando, respetando, promoviendo y defendiendo la vida, la dignidad, los derechos y los deberes de toda persona, actuando siempre con honestidad, verdad, justicia, rectitud, solidaridad y respeto al estado de derecho.
Necesitamos educarnos para esto. Y quienes ostentamos alguna forma de autoridad, debemos ser los primeros en contribuir con el ejemplo.
Haciéndonos eco de las inquietudes de nuestro pueblo, pedimos a los legisladores, a los diversos órdenes de gobierno y a los partidos políticos un decidido y eficaz compromiso en la lucha contra la corrupción, que provoca innumerables males y pone en riesgo la confianza, valor fundamental para una convivencia pacífica y para el progreso
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Publicado por Notiredmexico para NOTIREDMEXICO el 2/18/2015 08:24:00 a. m.
Categorías:Metropolitanas, Nacional

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