Raúl Macías
Por «grosera» y al ya no aguantarla, una mujer privó de la vida a su hermana al asfixiarla con sus manos y, luego de haber cometido el crimen, solicitó a su novio que la ayudara a deshacerse del cadáver de su consanguínea, cuyo cuerpo quemaron y abandonaron en calles de la Colonia Valle de Luces, en Iztapalapa, pero al ser interrogada no aguantó más y terminó por declararse culpable del hecho.
El pasado 18 de enero se tuvo conocimiento del hallazgo del cuerpo de una mujer que se encontraba calcinada y se dio inicio a una investigación para identificarla. Al lograrlo, elementos de la Policía de Investigación se dieron a la tarea de entrevistarse con los familiares de la occisa para informara si tenían conocimiento sobre quién pudo haber cometido el crimen y lograr su detención.
Para ello, se citó al padre de la difunta y su hermana Cecilia Vielma Moya, quienes comenzaron a dar alguna información, pero conforme avanzaba el interrogatorio, con laágrimas en los ojos Cecilia terminó por confesar que ella fue quien con sus propias manos ahorcó a su consanguínea, lo que hizo que la autoridad comenzara a preguntarle cómo ocurrieron los hechos, así como el motivo.
En su declaración, Cecilia afirmó, que el 17 de enero, alrededor de las 18:00 horas, nuevamente discutieron y cuando su consanguínea se encontraba acostada se lanzó sobre ella y le apretó el cuello hasta que dejó de respirar, por lo que al haberla asesinado comenzó a pensar qué hacer con el cuerpo; de inmediato se comunicó con su novio a quien le explicó lo ocurrido y le pidió la ayudara.
A las pocas horas de que Cecilia privó de la vida a su hermana, junto con su novio Eduardo Cortés Montaño, la colocaron dentro de unas bolsas y la bajaron al estacionamiento y le prendieron fuego con gasolina que previamente habían comprado, lo que originó que se incendiara parte del automóvil en donde la habían dejado recargada y al término de esa acción se retiraron del lugar para no despertar sospechas.
No obstante, vecinos de la indiciada declararon a los elementos de la Policía de Investigación, que vieron el momento en que Cecilia y Eduardo transportaban un bulto en bolsas de plástico, amarrado con una cuerda, lo que hizo que la mujer se convirtiera en la principal sospechosa del femenicidio, pero faltaba que ésta declarara quién la había ayudado a calcinar el cuerpo de su consanguínea.
Integradas las diligencias, declaraciones de testigos y dictámenes periciales en criminalística, fotografía, química e incendios, el ministerio público determinó ejercer acción penal contra los inculpados y trasladó a Eduardo Cortés Montaño al Reclusorio Preventivo Sur, y a Cecilia Vielma Moya al Centro Femenil de Reinserción Social Santa Martha Acatitla, por el delito de feminicidio agravado
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Publicado por Notiredmexico para NOTIREDMEXICO el 1/25/2016 06:12:00 a. m.
Categorías:Nacional

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