Al grito de «Francisco, amigo, México está contigo… Francisco hermano, ya eres mexicano», «Francisco, misionero, sólo yo te quiero», «Francisco, argentino, contigo Jesús vino», «bienvenido, che Francisco, reza por México», cientos de voluntarios, vestidos de blanco con amarillo, de organizaciones parroquiales, de escuelas, de colonias capitalinas y del Estado de México llegaron desde temprana hora a los alrededores de la Nunciatura Apostólica, en la Colonia Guadalupe Inn, para recibir con la luz de los creyentes, (lámparas y celulares) y con gritos de amor al jerarca de la Iglesia Católica. Algunos esperaron más de 12 horas la llegada del Pontífice a la sede apostólica y al final comentaron que había valido la pena verlo de cerca.
El Papa Francisco por vez primera experimentó el calor del pueblo mexicano. Y vio con gusto la iniciativa de varias personas que formaron las vallas y llevaron una lámpara o el celular para iluminar el trayecto del Pontífice; fue la valla de luz más grande.
A las 8:10 de la noche, Francisco subió a uno de los dos papamóviles traídos del Estados Unidos, en compañía del nuncio apostólico Christophe Pierre y el cardenal Norberto Rivera Carrera, rumbo a la Nunciatura Apostólica, cuyo recorrido duró 47 minutos.
A salida del hangar presidencial, ya lo esperaban las vallas humanas con lámparas o celulares y le daban la bienvenida a tierra mexicana. «Francisco, amigo, México está contigo( Esta es la juventud del Papa», gritos que emocionaron a Jorge Bergoglio.
Con banderas del Vaticano, globos amarillos y blancos, la gente esperó horas y horas el paso del convoy papal. Mauricio Mendoza y María Tabares platicaron que ellos llegaron desde las 9 de la mañana, por lo que esperaron 12 horas «para ver al Santo Padre».
El papamóvil circuló a 25 kilómetros por hora por Santos Dumont, Fuerza Aérea Mexicana, Circuito Interior, Río Churubusco e Insurgentes Sur hasta llegar a la Nunciatura Apostólica en la calle Juan Pablo II, donde lo esperaban cientos de personas cansadas, pero muy emocionadas por la presencia del jerarca de la Iglesia Católica.
En todo su camino observó cómo los fieles creyentes le dieron una calurosa bienvenida con sus teléfonos celulares.
Rostros emocionados y llenos de alegría se observaron durante todo el recorrido, de 19 kilómetros del hangar presidencial a la Colonia Guadalupe Inn.
Aunque en Insurgentes Sur se observó mayor número de personas congregadas en ambas aceras.
«Nos dio mucho gusto llevar lámparas y celular para iluminar su camino, como una muestra del cariño de los mexicanos al Obispo de Roma», externó Natalia Romero, habitante del municipio de Nezahualcóyotl.
Otros creyentes portaron cartulinas, mantas y gritaron porras al Papa argentino, otros cantaron y algunos se emocionaron hasta las lágrimas.
Fueron cerca de 26,000 voluntarios los que conformaron las vallas de los 19 kilómetros que comprendió el trayecto del Hangar Presidencial a la Nunciatura Apostólica, lugar donde dormirá el sucesor de Pedro durante su estancia en México.
Un gran número de éstos llegó a las 8:00 horas, los cuales animaron a las miles de personas que acudieron, al tiempo de apoyar en preservar el orden.
Los voluntarios portaron playera blanca y gorra con distintivos relacionados con la visita del líder de la Iglesia Católica
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