SIN LINEA
*** Y el oráculo le volvió a fallar, igual que hace 20 años
José SÁNCHEZ LÓPEZ
NUEVAMENTE el ridículo y el escarnio rondó a FERNANDO ANTONIO LOZANO
GRACIA, otrora procurador esotérico y ahora anodino litigante, al
llevar, prácticamente al matadero, a su cliente, el ex gobernador de
Sonora, GUILLERMO PADRÉS ELÍAS, al que, suponía, someterían a proceso,
pero en libertad, y después lo absolverían
Sólo que la Procuraduría General de la República tenía un as bajo la
manga; una segunda orden de aprehensión y no sólo encarcelaron a su
defendido, sino hasta el hijo de éste, GUILLERMO PADRÉS DAGNINO, que,
irónicamente, formaba parte de la batería de abogados de LOZANO GRACIA
para liberar a su padre, pero que también está relacionados con los
ilícitos cometidos por su progenitor.
No se sabe si, como hace 20 años, LOZANO GRACIA recurrió a las
ciencias ocultas para tratar de llevar a buen puerto a su cliente,
pero dados sus antecedentes esotéricos como fiscal de la Nación, no
sería aventurado suponer que, de nueva cuenta, FERNANDO ANTONIO
acudiera al esoterismo para resolver el intríngulis de los PADRÉS.
Lamentablemente, los espíritus lo volvieron a engañar, los PADRÉS
terminaron en la cárcel y él volvió a hacer el ridículo.
Hace 20 años, en el mes de octubre de 1996, LOZANO GRACIA,
influenciado por el subprocurador PABLO CHAPO BEZANILLA, en
complicidad con FRANCISCO ZETINA CHÁVEZ, “La Paca”; chamana de
Iztapalapa, convenció al incipiente procurador de que contratara los
servicios de la vidente, para esclarecer la desaparición del diputado
tamaulipeco, MANUEL MUÑOZ ROCHA.
Su desaparición formaba parte del entramado político, tras el
asesinato de JOSÉ FRANCISCO RUIZ MASSIEU.
“La Paca” era la bruja de cabecera de RAÚL SALINAS DE GORTARI, el
hermano incómodo del presidente de la República, quien le ordenó que
se acercara a LOZANO GRACIA y lo convenciera de que solamente ella
podría decirle dónde estaba el legislador desaparecido.
El conducto fue PABLO CHAPA BEZANILLA.
La intención era sembrar una osamenta en la finca “El Encanto”,
propiedad del hermano mayor de los SALINAS y convencer al procurador
que se trataba de MUÑOZ ROCHA.
Y así pasó.
Incluso hubo conferencia de prensa, recreación a todo color de los
trabajos de exhumación de los restos del diputado.
Fue todo un éxito la brillante investigación.
Pero las indicaciones de RAÚL eran otras, que el engaño se conociera y
que LOZANO fuera exhibido como un tonto.
Días después se sabría del fraude.
El esqueleto no era el del diputado, sino del consuegro de “La Paca”,
JOAQUÍN RODRÍGUEZ RUIZ, cuyos restos fue a sacar el yerno de la
vidente, JOAQUÍN RODRÍGUEZ CORTÉS, del panteón de Tláhuac para
enterrarlos en la referida finca y simular que eran los del diputado.
Ese affaire, le costaría el puesto a LOZANO GRACIA y a sus más
allegados colaboradores, CHAPA BEZANILLA, ARMANDO SALINAS TORRES y
JUAN IGNACIO ZAVALA GÓMEZ DEL CAMPO, familiar de MARGARITA ZAVALA, a
la postre Primera Dama, cuando FELIPE CALDERÓN asumió la Presidencia
de la República.
Menos de dos años duró su paso por la Procuraduría General de la
República, pues fueron echados por ingenuos e incompetentes.
Dos meses antes de que LOZANO engañado por CHAPA BEZANILLA, en agosto
de 1996, utilizó toda la fuerza del Estado para encarcelar a RICARDO
CORDERO ONTIVEROS, subdirector del Instituto Nacional Contra las
Drogas (INCD), quien lo denunció por la venta de plazas.
Concretamente lo acusó de haber recibido 3 millones de dólares por la
venta de la Delegación Regional de la PGR en Tijuana, Baja California.
Lógicamente, la acusación no prosperó y quien terminó en la cárcel fue
CORDERO ONTIVEROS, quien al paso del tiempo y ya sin LOZANO GRACIA en
el poder, fue exonerado.
En esta ocasión, le tocó sentir en carne propia toda la fuerza del
Estado, representada por la misma institución que, irónicamente,
encabezó en un tiempo: la PGR.
Ahora, difícilmente podrá librar a los PADRÉS de los cargos que les
imputa la PGR y, júrelo, que no habrá chamanes, videntes ni
espiritistas que lo ayuden.***AU REVOIR.
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