LA DEVASTACIÓN DE LOS HURACANES EN MÉXICO

Por Victoria Carrasco Sánchez.

Ya estamos en el mes de junio y como es natural, comienza la temida “temporada de huracanes” que conlleva el temor de la también temporada terribles pérdidas, tanto de vidas humanas como de bienes materiales. Y es que con el paso de los años, y con la inevitabilidad de la devastación de las áreas verdes y de la contaminación que el ser humano deja a su paso; el tiempo de huracanes, que si bien, es un fenómeno natural normal, la ferocidad de estos ha ido aumentando conforme al aumento de la temperatura global, debido al cambio climático que ahora se esté transformando su concepto en emergencia climática.

Debemos recordar que un huracá se originan generalmente debido a las altas temperaturas de la superficie del mar que calienta las capas inferiores del aire y crea una inestabilidad, que se traduce en una depresión. Ésta, se desplaza hacia el oeste debido a los vientos alisios (por ejemplo en el Atlántico los huracanes se crean en Cabo Verde, frente a las costas de África y se desplazan hacia el golfo de México) y por último, dan un giro en su trayectoria hasta que se disipan.

Pero antes de comenzar con un recuento de los huracanes más devastadores en la historia de México, desde que se comenzaron a contabilizar, será necesario recordar una vez la diferencia de los conceptos, y para ello haré referencias a lo que la Revista National Geographic en su artículo “Las diferencias entre un huracán, un tifón y un ciclón”, refiere sobre ellos:

“[…] Huracanes, ciclones y tifones son el mismo fenómeno: un sistema tormentoso. Sin embargo, se denominan de manera diferente según el lugar donde se produzcan. Cuando una de estas tormentas se produce en el Atlántico norte, en el Caribe y en nororiental del Pacífico, se denomina «huracán». Este nombre viene dado por el dios caribeño del mal, Hurrican. Por otra parte, en el Pacífico noroccidental estas tormentas reciben el nombre de «tifones».Si tienen lugar en la región suroriental del océano Índico o en el Pacífico suroeste, se llaman «ciclones tropicales graves». En la zona norte del océano Índico se denominan «tormentas ciclónicas graves», mientras que en la zona suroccidental de este mismo océano son solo «ciclones tropicales».

Para entrar en la clasificación de huracán, tifón o ciclón, los vientos de una tormenta deben alcanzar velocidades de al menos 119 kilómetros por hora. Si los vientos de un huracán alcanzan 179 kilómetros por hora, se eleva a la categoría de «huracán intenso». Por su parte, si un tifón registra vientos de 241 kilómetros por hora, se convierte en un «supertifón».

La temporada de huracanes del Atlántico comienza el 1 de junio y se extiende hasta el 30 de noviembre, mientras que las estaciones de tifones y ciclones siguen patrones ligeramente diferentes.

En el Pacífico nororiental, la estación oficial comienza el 15 de mayo y finaliza el 30 de noviembre. En el Pacífico noroccidental, los tifones son más comunes entre finales de junio y hasta diciembre. Y por último, el océano Índico experimenta ciclones de abril a diciembre.[…]”1

Ya teniendo los conceptos esclarecidos, debemos hacer un recuento de los huracanes que han mermado más a la república mexicana desde que se comenzó a hacer un recuento de ello.

El primer gran huracán que se tiene registrado, es el huracán “Janet” en 1955 que se catalogó nivel 5 en la escala Saffir-Simpson; tocó tierra un 27 de septiembre en costas de Quintana Roo, dejando la ciudad de Chetumal como la más afectada, ya que arrasó con prácticamente todas la viviendas de madera y dejó un lamentable saldo de alrededor de mil personas fallecidas.

Tenemos en 1976 el huracán “Liza” de categoría 4 y que, el 30 de septiembre llegó con fuerza el sur de la península de Baja California y el estado de Sonora, dejando un saldo de 630 fallecidos, 10 mil damnificados y daños por más de 2 millones de pesos.

Pasamos a 1988 con el terrible huracán “Gilberto” que el 14 de septiembre llegó a la isla de Cozumel, arrasó Cancún para luego dan un viraje al océano Atlantico y regresar a territorio mexicano, inundando la ciudad de Monterrey en Nuevo León y Coahuila. Dejó un saldo de 139 mil damnificados y 225 personas muertas.

En 1997, toca tierra en Chiapas el huracán “Paulina” el 5 de octubre; quien arrasará con Puerto Escondido en Oaxaca y el puerto de Acapulco en Guerrero. Provocará daños materiales por 447 millones de dólares, 150 mil damnificados y 228 pérdidas humanas.

En 2002, el 19 de septiembre, toca tierra en la península de Yucatán el huracán “Isidoro” con categoría 3, afectando Yucatán, Campeche, Jamaica, Cuba y los Estados Unidos; ocasionando 330 millones de dólares y 8 personas fallecidas.

En 2002, tocó tierra en Nayarit el 25 de octubre el huracán “Kenna”, dejando daños en costas de Jalisco y Nayarit por 101 millones de dólares y 4 fallecidos.

El 18 de julio de 2005 el huracán “Emily” con categoría 4, toca tierra en la Península de Yucatán, causando serios daños en Cancún, la Riviera Maya y Cozumel por alrededor de 988 millones de dólares.

En 2005 tocó tierra en San Andrés Tuxtla, Veracruz el huracán “Stan”, que pasará con terribles devastaciones por Chiapas, Oaxaca, y en Centroamérica en Guatemala, El Salvador, Nicaragua, Honduras y Costa Rica; dejando a su paso un saldo de alrededor 1500 fallecidos.

También en 2005 aparecerá el huracán “Wilma”, que el 21 de octubre tocó tierra en Cozumel siendo categoría 4, para estacionarse por más de 48 horas en Cancún y la Riviera Maya, siendo esta parada altamente destructiva por lo que se contabilizaron pérdidas materiales por 752 mil millones de dólares, pero afortunadamente se registraron solo 8 fallecimientos.

En 2011 toca tierra el 12 de octubre el huracán “Jova” con categoría 2, en la Huerta, Jalisco y aunque se debilitará rápidamente, ocasionará daños por alrededor de 1.3 millones de dólares, 46,280 afectados y 9 personas muertas.

En 2013 llega con categoría 1 el huracán “Manuel” que pasará por Guerrero, Coahuila, Chihuahua y Durango dejando un saldo global de 59 mil personas evacuadas, más de 218 mil afectados, pérdidas económicas por 242 millones de dólares y lamentablemente alrededor de 123 personas que perdieron la vida.

Del 13 a l 16 de septiembre de 2006, el huracán “Lane” de categoría 3, afectará varias regiones de las costas del pacífico mexicano, Hawaii y Texas y aunque no tocará tierra formalmente la enorme cantidad de agua que llevará consigo ocasionará inundaciones y afectaciones en instalaciones eléctricas; causando daños materiales por más de 203 millones de dólares y 4 fallecimientos.

En 2015 tuvimos la presencia del huracán “Patricia” que llegó a categoría 5 y el 24 de octubre tocó tierra en Jalisco, ya como categoría 4 afectará también a los estados de Colima, Michoacán, Guerrero, Durango, Aguascalientes, Guanajuato y Querétaro; pero también dejando daños en Texas y América Central. Generando daños materiales globales por más 407,4 billones de dólares y causando la muerte de 12 personas.

Por último, mencionaremos al Huracán “Willa” que con categoría 3, tocó tierra en Sinaloa el 24 de octubre de 2018; causando daños en América Central, Nayarit, Sinaloa; Arizona y Texas por más de 212,8 millones dólares y causando la muerte de 6 personas.

Con toda la información anterior, nos daremos cuenta que si bien la temporada de huracanes es anual y es un fenómeno natural, los daños que ocasionan estos huracanes son mayores, debido a diversos factores, como la mayor cantidad de personas que viven en áreas inseguras o que al ser continuamente deforestadas, se convierten literalmente en tumbas para numerosas comunidades cuando estas reciben una enorme cantidad de agua que hacen a su suelo sucumbir, también está el hecho que los huracanes cada vez son más potentes o duran más “estacionados “ en tierra, provocando aún más afectaciones.

Por ello, debemos estar preparados antes, durante y después de cada temporada de huracanes: antes, reforestando las áreas donde vivimos (sobre todo los manglares); durante, acatando las indicaciones de protección civil y después, ayudando a los damnificados y reforestando nuevamente.

Infografía:

Ø 1.-Las diferencias entre un huracán, un tifón y un ciclón

Las diferencias entre un huracán, un tifón y un ciclón

Huracanes, ciclones y tifones son el mismo fenómeno meteorológico. ¿En qué se diferencian?

Ø Centro Nacional de Prevención de Desastres | Gobierno | gob.mx

Centro Nacional de Prevención de Desastres | Gobierno | gob.mx

Ø Diversos artículos de WIKIPEDIA.



Categorías:Nacional

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