Junio 19/19
LÍDERES POLÍTICOS
Jesús Belmont Vázquez
Seguridad nacional
*Acciones migratorias no deben sorprender
*Hay que meter orden, dice Alfonso Durazo
Congreso de la Unión.- El fenómeno migratorio le estalló al gobierno de la cuarta transformación. Abrir la puerta de par en par a las decenas de miles de migrantes procedentes de Centroamérica y de otras latitudes del orbe, no fue una buena estrategia.
El discurso lopezobradorista de darles empleo a los migrantes en sus proyectos de gobierno como el Tren Maya, la refinería de Dos Bocas y el Corredor Transistmico, solamente alentaron los flujos migratorios con las consecuencias por todos conocidas.
A estas estas alturas, y luego de las advertencias del presidente de Estados Unidos, Donald Trump sobre la aplicación de aranceles a nuestras exportaciones hacia el mercado estadounidense, el gobierno de México tuvo que darle un giro a su política migratoria.
El tema pasó de ayuda humanitaria a las decenas de miles de migrantes a un asunto de seguridad nacional.
Apenas en enero pasado, el presidente López Obrador tomó acciones que incentivaron a los migrantes que huyen de la pobreza y la violencia en países centroamericanos a que se quedaran y trabajaran en nuestro país. Les facilitó el trámite de visados y de permisos de trabajo.
Esa política se volvió un imán de migrantes, quienes tienen cada vez mayores dificultades para ingresar a Estados Unidos.
La generosidad de AMLO hacia los migrantes “es parte de su compromiso generalizado para proteger los derechos humanos, reducir la desigualdad en el país y atender de manera prioritaria a las personas en situación de pobreza”.
Pero la postura a favor de los migrantes adoptada por López Obrador en los primeros días de su administración también era un contrapeso relevante a las medidas promovidas desde la Casa Blanca en Washington.
Es un hecho que la situación que prevalece en la frontera sur pone en evidencia la fallida política migratoria del gobierno federal.
El fenómeno migratorio se ha convertido en un problema de seguridad y por ello es obligado saber quién entra y quién sale del territorio nacional, dijo el secretario de Seguridad y Protección Ciudadana, Alfonso Durazo Montaño.
Después de una reunión con el presidente López Obrador en Palacio Nacional, el funcionario habló sobre el despliegue de la Guardia Nacional en el sureste y del anuncio de que se pedirá identificación oficial a toda persona que quiera cruzar de sur a norte el país.
“Creo que no debemos de sorprendernos de una cuestión tan elemental, tenemos que meter orden, tenemos que saber quién entra quién sale del país y sobre todo tenemos que ir haciendo una base de datos suficientemente amplia como para generarnos información que nos dé capacidad para generar inteligencia y poder actuar contra esas bandas de traficantes de personas", comentó.
Durazo destacó que los migrantes en muchas ocasiones son presa de las organizaciones criminales y por ello a nadie debe sorprender que el Gobierno de México haya destacado a seis mil efectivos de la Guardia Nacional desde Chiapas hasta el Istmo de Tehuantepec con el propósito de combatir el tráfico de indocumentados.
Además, de que además del problema migratorio, la estrategia del gobierno federal contempló con anterioridad la llegada de la Guardia Nacional a muchas de las zonas que hoy tienen presencia de dicho cuerpo policiaco en el sur del país, por los elevados niveles de inseguridad que registran.
Es imprescindible reordenar el flujo migratorio, la mayor parte de los migrantes son enganchados por alguna organización criminal que recibe un pago para su traslado, consecuentemente y por ese solo hecho, el tema migratorio está vinculado a la seguridad y por eso nadie se debe de sorprender que la Guardia Nacional esté por allá, nadie se debe de sorprender que haya un coordinador", dijo.
¡Quién lo iba a decir¡
Hacía falta un jalón de orejas de Trump para que AMLO y su gabinete se pusieran a trabajar en el tema de seguridad.
Jesus.belmontt
—oo0oo—
Categorías:Nacional

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