La SEDENA preparada para auxiliar a la población con su plan DNIII

Martín Aguilar

La situación geográfica de México lo hace ser constante zona de movimiento telúrico, climas extremosos por el daño a la capa de ozono, aunado a que se encuentra en el llamado “cinturón de fuego” , de acuerdo a especialistas de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), “algunos de los sismos que se han producido a últimas fechas han sido causados por este cinturón circumpacífico; dicha actividad sísmica es normal, dado que la ocurrencia de sismos está directamente relacionada con la evolución tectónica de la Tierra”.

En ese sentido, Raúl Valenzuela Wong investigador del Instituto de Geofísica de la UNAM, expone que el también llamado “Anillo de Fuego del Pacífico” es una zona del Océano Pacífico muy propensa a actividad sísmica y volcánica, y que además se asocia con la formación de grandes montañas. Se trata de una larga cadena tectónica que se caracteriza por concentrar algunas de las zonas de subducción más importantes del mundo.

Comentó, que en México son pocos los volcanes que permanecen activos comparado con el número de volcanes en otras zonas de subducción del mundo (placas tectónicas). “El Cinturón de Fuego ha llamado la atención de los científicos desde hace tiempo; de hecho, desde hace más de cincuenta años se sabe que las diferentes placas tectónicas que conforman la superficie terrestre se juntan unas con otras e interactúan para formar este cinturón”, dice el sismólogo Valenzuela.

Los volcanes de México forman parte del Cinturón de Fuego y están asociados con el proceso de subducción, esto es, que la placa de Cocos y la placa de Rivera (llamada así en honor a Diego Rivera) están deslizándose por debajo de la placa de América del Norte.

Asimismo, los sismos ocasionados por los volcanes no suelen ser tanta magnitud como los que se producen por la interacción de las placas tectónicas en las zonas de subducción. Al referirse a México, indicó que los sismos siempre han existido, aún antes de que fuera la Nueva España y del origen de los aztecas y los mayas; seguirán ocurriendo ya que los procesos geológicos y tectónicos han operado por miles de millones de años y así continuarán.

El coronel del Estado Mayor y encargado del área de Protección Civil de la Secretaría de la Defensa Nacional (Sedena), Juan José Montiel Maldonado, explicó que dentro del Plan DN-3-E de la institución se tiene contemplado este tipo de contingencias, en el caso de sismo y de los volcanes del país en actividad, se encuentran monitoreados diariamente, desde las regiones militares, se han monitoreado 140 mil exhalaciones del Popocatépetl especialmente, “mantenemos coordinación con las cinco entidades incluidas la Ciudad de México, en caso de que haya que tomarse otras medidas como la evacuación, rescate de personas, albergues, alimentos, y otras.

Asimismo se mantiene reuniones constantes con el Centro Nacional de Prevención de Desastres (Cenapred) de la Secretaría de Gobernación (Segob), “también mantenemos ejercicio de simulacros de eventuales situaciones, en caso de vía aérea permanece en alerta permanente la base de Santa Lucía, así como otras nueve más, así como la disposición de recursos materiales y humanos, también se mantiene una constante capacitación de personal, ya que desgraciadamente nunca podemos saber a ciencia cierta cuando puede ocurrir un desastre natural como un sismo, inundaciones, tormentas tropicales, temporada invernal o la erupción de un volcán”.

Expuso que desde 1926 el Ejército mexicano en y la Fuerza Aérea Mexicana han mantenido una fuerza de apoyo permanente para la población que sufre algún desastre, en esa época el estado de Guanajuato sufrió una fuerte inundación a lo que las fuerzas armadas acudieron en su apoyo.

Para el año de 1965 la Sedena estableció la tercera parte del Plan DN-III-E que se conoce actualmente a nivel nacional y mundial, el cual se encuentra circunscrito en tres puntos: prevención, fase de auxilio y fase de recuperación, en la primera el personal militar se encuentra constantemente en preparación en materia de Protección Civil y administración de zonas de desastre, se desarrolla una importante fase de alerta para la población susceptible de verse afectada por un desastre previsible, se lleva a cabo la actualización del Atlas militar de riesgos, que pone especial énfasis en el monitoreo de los fenómenos hidrometeoro lógicos, revisión de planes, programas y directivas de Protección Civil, revistas de material y equipo, reconocimiento de las vías de comunicación, reuniones de trabajo interinstitucionales con las autoridades que integran el Programa Nacional de Protección Civil.

El mando militar comentó que en lo que respecta a la Fase de Auxilio, corresponde a la movilización de elementos y material para el auxilio de la población afectada, se delimita los lugares afectados dividiéndose en áreas de operación, los mandos militares apoyan a las autoridades civiles de centros coordinadores , se lleva a cabo la búsqueda y localización de personas, se inicia la distribución alimentos, se realiza la evacuación de afectados a albergues o refugios temporales, se brinda atención médica, odontológica y psicológica, , se lleva a cabo la reconstrucción de las vías de comunicación y la reincorporación de los servicios básicos.

Con el apoyo de la Fuerza Aérea se establecen puentes aéreos y con helicópteros, para el traslado y evacuación de personas, y el abastecimiento de medicamentos, o bienes en las áreas incomunicadas.

Sobre la fase 3 que es recuperación Montiel Maldonado manifestó que en ésta se identifican los trabajos de recuperación de los servicios básicos, se lleva a cabo la entrega de despensas, medios de supervivencia y el despeje de las vías comunicación afectada.

Destacó que el personal que se encuentra adscrito al Plan DN-III-E tanto del Ejército como de la FAM cuenta con conocimientos en primeros auxilios, búsqueda y rescate, traslado de heridos, empleo de binomios canófilos, rescate de estructuras colapsadas, evaluación de daños, técnicas para extinción de incendios –en coordinación con la Conanfor, medidas de protección civil en coordinación con la Sinaprot, empleo de medios de comunicación, salvamento acuático, vertical, espeleología, y de otra especialidad, las unidades tipo corporación establecen Centros de Coordinación PLAN DN- III-E que se enlazan con los Consejos Municipales de Protección Civil, siendo las fuerzas de reacción, las bases de operación y servicios desplegados los que en primera instancia proporcionan el apoyo a la población civil en caso de presentarse un siniestro.

Subrayó, en caso de verse rebasadas las capacidades de las unidades tipo corporación las zonas y regiones militares, se establecen Centros Coordinadores de Operaciones de Zona o Regiones Militares, quienes en coordinación con Consejos Estatales de Protección Civil proporcionan el apoyo a municipio o municipios afectados. Mismo esquema se utiliza para apoyar a países amigos en desgracia integrándose una delegación que es encabezada por la Secretaría de Relaciones Exteriores (SRE).



Categorías:Nacional

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