Junio 25/20
LÍDERES POLÍTICOS
Jesús Belmont Vázquez
Los abrazos de AMLO
Congreso de la Unión.- El relajamiento del combate al crimen organizado ha propiciado la apertura de mayores espacios de impunidad y corrupción.
El menor grado de cumplimiento de la ley se traduce en un fortalecimiento en armamento, económico y político de las bandas criminales, cuyo correlato inevitable es el deterioro generalizado de la legalidad y el Estado de derecho.
En materia de seguridad, la Fundación Friedrich Ebert y sus sedes en América Latina, emprendieron un ejercicio de reflexión prospectiva con el objetivo de perfilar las opciones de evolución global y de nación en nación hacia el 2020.
En el documento titulado Escenarios 2020, se señala que en este año el orden institucional pasaría de la tolerancia con la criminalidad a la complicidad, y de la complicidad a la subordinación.
De ser temas primordialmente locales, la inseguridad ciudadana y la violencia criminal se han tornado en asuntos de vigencia nacional.
La combinación persistente de la crisis de crecimiento económico y bajo empleo con la expansión del crimen organizado (que no pudo detenerse por medio de la estrategia de “guerra” adoptada por el gobierno a partir de 2006), mostró la imposibilidad del sistema de gobernanza construido en México entre finales del siglo XX y los primeros años del XXI para enfrentar estos problemas y sus múltiples consecuencias.
Como resultado, refiere la Fundación, la capacidad de las autoridades civiles y judiciales para garantizar el orden jurídico, defender a la ciudadanía y combatir la impunidad, está seriamente fracturada en la mayor parte del territorio nacional.
Secuestros, “levantones” individuales y colectivos, asesinatos, ejecuciones, extorsiones son prácticas generalizadas. Las víctimas directas de esta embestida de violencia e intimidación abarcan por igual a empresarios, profesionistas independientes, comerciantes modestos, trabajadores y desde luego, a los ciudadanos que intenten oponerse o rebelarse por cualquier medio a esta situación.
En este tenor, la estrategia del presidente López Obrador de “abrazos no balazos” para combatir al crimen organizado ha sido un completo y rotundo fracaso, y hoy se están replicando actos de violencia y terror en todos los rincones de México.
Senadoras y senadores del PAN hicieron una fuerte exigencia al Presidente a asumir su responsabilidad y dar resultados en materia de seguridad, ante la creciente violencia que ejercen los grupos del crimen organizado.
La bancada panista en el Senado señaló que la constante es que la delincuencia organizada, el crimen organizado, le ha tomado la medida al gobierno; el “culiacanazo” mandó el terrible mensaje de que con violencia se doblega al Estado.
“Es evidente que estamos metidos en una ola de violencia y la inseguridad está completamente fuera de control; el gobierno está rebasado. Tan sólo en los últimos días hemos visto casos muy particulares de violencia por el crimen organizado en los estados de Guanajuato, de Sonora, el caso de las matanzas en Oaxaca; por supuesto, violencia en todo el país incluyendo Veracruz y otras entidades”.
Los señalamientos los hizo el senador Damián Zepeda Vidales, quien estuvo acompañado de las senadoras Alejandra Reynoso Sánchez y Xóchitl Gálvez Ruíz, así como del senador Julen Rementería del Puerto.
Los legisladores lamentaron que cada que hay un ataque del crimen organizado el gobierno de AMLO le echa la culpa al gobierno local, pero hay que ser muy claros: “nosotros estamos para ayudar, todos los órganos de gobierno coadyuvan, pero aquí hay un responsable directo, legal y único que es el gobierno federal”.
Dijeron que presentarán un punto de acuerdo para exigir al gobierno federal garantizar la paz y la seguridad de los mexicanos; llevar a cabo una estrategia concreta para cumplir con su responsabilidad y atacar y combatir al crimen organizado; pedir un informe a la Secretaría de Seguridad Pública sobre el avance la Guardia Nacional, que hasta el momento ha sido un completo fracaso, y demandar que dejen de echar culpas y den resultados de la responsabilidad que les dieron los mexicanos.
En su turno, la senadora Alejandra Reynoso afirmó que en Guanajuato se combate los delitos del fuero local y se coadyuva con el gobierno federal; sin embargo, lamentó que el Presidente se burle de lo que sucede en el estado.
“Que deje de entorpecer los procesos, que deje de entorpecer las estrategias y que mejor tenga la disposición porque sí, en Guanajuato hay una relación institucional, que también el Presidente sea institucional y que también el Presidente asuma lo que le corresponde para que juntos podamos recuperar la seguridad que al país le urge”, sostuvo.
Finalmente, hizo un reconocimiento a las Fuerzas Armadas, en particular a la Décimo Segunda Región Militar de Irapuato, Guanajuato, y reiteró la coordinación entre instituciones locales y federales.
Jesus.belmontt
—oo0oo—
Categorías:Nacional

Deja un comentario