Alberto Moreno.
Zona Oriente Edoméx-. En medio de montañas y dos ríos, hace más de 600 años un volcán hizo erupción en el municipio de Texcoco. El agua que corre en el río Magdalena y el río Coxcacoaco enfrió la lava que emanó de ese volcán y la convirtió en enormes piedras con simetría casi perfecta, hoy conocidas como “Prismas Basálticos”.
El lugar pertenece a la federación, sin embargo, uno de los caminos para llegar al predio es privado, y la familia Espinoza ha reservado el sitio a fin de mantenerlo y preservarlo, así crearon: “El santuario de Don Manuel”. Un sitio que gracias a los ciudadanos del entorno ha sido elegido por luciérnagas y mariposas monarca para su reproducción.
Estos dos ríos en aquel tiempo comenzaron a enfriar esa lava y dependiendo de que tan rápido se enfríe se puede convertir en cristal o en roca, cómo podemos observar aquí son rocas, y por su forma se les llama prismas basálticos.
Asegura don Juan Manuel Espinoza, encargado del santuario, “pocas personas saben de las riquezas que existen en las montañas texcocanas, “las muelitas”, así llamaron a los Prismas por su forma, pero muchos desconocen la historia de aquel volcán qué las heredó.
Debido a la falta de difusión la mayoría de las personas desconoce la existencia de este lugar.
“En Texcoco existe mucha riqueza natural, pero lamentablemente no cuentan con el cuidado y protección tanto de las autoridades correspondientes, pues son los encargados de resguardarlos, dice don Manuel, un ejemplo claro es el descuido en que se encuentra la zona arqueológica del cerro de tezcutzingo, agregó.
LAS LUCIÉRNAGAS Y LAS MARIPOSAS MONARCA LO ELIGIERON PARA SU REPRODUCCION.
Hace algunos años los encargados del lugar se percataron de la llegada de mariposas monarca, después las luciérnagas animales en peligro de extinción.
A nivel mundial se estima que hay dos mil especies de luciérnagas, de las que en México existen 200 y en el santuario de don Manuel se han visto una de las especies más grande.
Estos hermosos animales prácticamente todo el invierno ponen los huevecillos, están ahí hasta el mes de marzo, comienzan a eclosionar y alimentarse, en el mes de junio que es cuando empieza su reproducción, ya no comen, ya no necesitan agua, ya no necesitan nada más que reproducirse.
El lugar se encuentra ubicado a 30 minutos del centro de Texcoco, donde se puede admirar a la mariposa monarca y las luciérnagas, además cuenta con miradores desde los cuales se puede observar los prismas y a 300 metros se puede llegar al centro del cráter del volcán.
Categorías:Nacional

Deja un comentario