Hay que retomar las dietas tradicionales ancestrales de México

Rebeca Marín

“Son muy apegadas a la recomendación de EAT-Lancet o, mejor dicho, las dietas tradicionales mexicanas son ejemplo de una dieta sostenible, porque básicamente es nutricionalmente adecuada y tiene un bajo consumo de productos animales”.

La dieta sostenible, agregó, se refiere a un bajo consumo de carne de res, principalmente, o de animales rumiantes (que pastan) -en la actualidad es mayor a lo recomendado-; la dieta mexicana de hace 300 o 400 años, inclusive de inicio de siglo, era más cercana a esa referencia.

Con la actual disminuyó -a menos de la mitad de lo sugerido- la ingesta de leguminosas como habas y frijoles, cultivos que son fuente rica de proteínas. Sin embargo, hay un alto consumo de alimentos procesados, alertó Ibarrola.

“Sabemos que la dieta actual no es saludable y tampoco queremos que siga, por eso utilizamos la referencia de EAT-Lancet, que es lo que ahora se tiene de recomendación para alimentar a la población con un bajo impacto ambiental y con dietas sostenibles”, precisó.

Para el trabajo, publicado en la revista Sustainable Production and Consumption, Ibarrola Rivas calculó el área necesaria para mantener la dieta actual, la sostenible propuesta por EAT-Lancet y la nueva referencia elaborada por el INSP.

La dieta saludable y sostenible requiere de la mitad del área agrícola que demanda la actual. Esto es resultado principalmente del bajo consumo de productos animales en la primera en comparación con la segunda.

Como ejemplo, Ibarrola Rivas comentó: considerando el terreno utilizado para cultivar caña de azúcar o alimento de ganado, se podría aprovechar para sembrar frijol, ya que en la actualidad el área dedicada para el cultivo de esta leguminosa es insuficiente para abastecer las necesidades de la población, por lo que se podría hacer un cambio en el uso de suelo y producir más.

Se utilizarían menos pastizales de los actuales, los cuales son los principales causantes de la deforestación en zonas tropicales, resaltó la investigadora.

La especialista en seguridad alimentaria precisó que una dieta saludable y sustentable demanda de 20 a 50 por ciento menos de tierra agrícola, dependiendo del tipo de recomendación dietética, que la dieta promedio actual de la población mexicana.



Categorías:Nacional

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