José Antonio Ortiz, comisionado estatal de seguridad de Morelos, informó que no existen elementos para suponer un secuestro exprés contra el obispo de la diócesis de Chilpancingo, Guerrero, Salvador Rangel Mendoza.
“Las evidencias que hay en el caso ya se las dimos a la fiscalía. Hasta donde sabemos entró voluntariamente al hotel, con una persona del mismo sexo, y esa persona después se retiró”, declaró.
Detalló que no cuentan con más datos porque, en el momento en que recogían la información, llegó la Fiscalía General del Estado y ellos tomaron el control de la escena.
El obispo fue reportado como desaparecido el pasado sábado 27 de abril y el lunes por la tarde lo encontraron en un hospital de Cuernavaca, donde arribó a través de una ambulancia.
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