Coordenadas Políticas/Martín Aguilar/Sin AMLO no habrá transición

El fin de sexenio enfrenta un proceso completo y traumático, con una crisis institucional gestada en gran parte desde el poder.

Durante las últimas conferencias, se observa a un Presidente Andrés Manuel López Obrador con el rostro descompuesto.

A diferencia del final de otros sexenios, el mandatario saliente se muestra aún fuerte, resistente a despojarse de las facultades que le confiere la Constitución.

Durante sus giras de despedida los fines de semana, lleva a la presidenta electa para presumir su triunfo como propio.

López Obrador es un hombre de poder y como tal difícilmente se desprenderá de él, por consecuencia, se le tiene que arrancar.

Hay filtraciones que indican la posibilidad de seguir esa ruta a partir del inicio del próximo sexenio.

La tarea que enfrentará Sheinbaum será titánica, para sacar adelante el país sumido en una crisis institucional, de seguridad y credibilidad.

El sector empresarial ve riesgos en sus capitales por el sistemático sometimiento al Poder Judicial.

La confrontación con Estados Unidos ha escalado una crisis pocas veces vista por la detención de “El Mayo” Zambada.

Adicionalmente, son recurrentes los señalamientos y denuncias de colusión del gobierno de la 4T con el crimen organizado.

La inminente sobrerrepresentación en la Cámara de Diputados pinta la presente etapa con tintes autoritarios.

Todo esto suena más a una obsesión y capricho presidencial, puesto que en los pasados tres años, el Presidente se vió impotente de reformar la Constitución.

De manera paralela, parte del gabinete actual se trasladará de facto al siguiente gobierno. Consensado o no, así será.

Peor aún, un gobierno que se jacta de democrático, ataca y censura a los opositores.

López Obrador culminará su mandato sin haber dialogado con los dirigentes opositores.

Lo que en el pasado exigía y reclamaba al gobierno, el presente régimen se lo aplica a la oposición.

El paro en el Poder Judicial fue creado por el Presidente en su afán de descomponerlo por no haberle rendido pleitesía.

En eso radica la visceral actitud del Ejecutivo generada durante de los últimos días.

Dos temas de coyuntura se empatarán y sin una salida dialogada le explotarán en este periodo con mayor fuerza al Presidente:

La reforma al Poder Judicial y la sobrerrepresentación, que no le es necesaria al Poder Legislativo que de por sí tiene en la bancada oficial una mayoría simple.

Todo lo anterior se puede resumir en una traumática transición.



Categorías:Nacional

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