El INAH San Luis Potosí apoya la rehabilitación del museo de arte sacro, San Pedro de Guadalcázar

Alberto Moreno

Valle de Toluca Edoméx-. Resultado de una iniciativa ciudadana, en diciembre de 2006, se fundó el Museo de Arte Sacro, San Pedro de Guadalcázar, municipio localizado a 80 kilómetros de la capital potosina, para dar cuenta de la historia de este lugar, la cual experimentó su esplendor de mano de la minería. Actualmente, el inmueble es motivo de obras de rehabilitación para su reapertura.

La especialista detalla que “estas piezas corresponden al acervo de los retablos barrocos que tuvo el templo. Fueron ocho en total y solo uno permaneció en el transepto izquierdo de la parroquia. La importancia de estas labores es que se pone a salvo el discurso iconográfico e iconológico de estos retablos antiguos”.

Antes de la intervención se realizó la documentación escrita, fotográfica y gráfica de las condiciones de las salas del Museo de Arte Sacro, así como de los bienes muebles que forman parte de la colección expuesta.

Por su parte, el restaurador Israel Hernández Méndez, originario de Guadalcázar, quien estuvo a cargo de los trabajos en el inmueble, anota que estos consistieron en liberar la humedad presente en los muros, la atención de grietas y fisuras en los mismos, y en remediar filtraciones de agua en la bóveda.

También se realizaron calas estratigráficas, eliminación de aplanados en mal estado o que estaban hechos con cemento o yeso, respetando la fábrica original: gruesos muros de piedra, techos de bóveda de ladrillo y arcada con sillares de piedra caliche, todo revocado con mortero de cal y arena. Además, se repusieron vidrios y ajustaron luminarias, entre otras labores menores.

En cuanto a la atención de los bienes muebles, efectuada también bajo la supervisión del INAH, se hizo limpieza superficial y consolidación de capa pictórica de tres obras de la serie que el pintor novohispano Francisco Martínez (activo de 1717 a 1758), dedicó a la vida de la Virgen María, particularmente La adoración de los reyes, La natividad del niño y La visitación, que miden 163 por 123 centímetros.

Hernández Méndez menciona que, aparte de estos óleos, otras 11 piezas, entre ellas de orfebrería, recibieron tratamientos de conservación. Mobiliario y 16 esculturas de bulto, encarnadas y policromadas, que representan a Vírgenes, santos y santas, seguirán este proceso.

De estas últimas, 14 datan del siglo XVIII y son de estilo barroco, y tres presentan rasgos físicos propios de personas de origen asiático, por lo que se cree proceden del intercambio comercial entre la Nueva España y las islas Filipinas. Las dos esculturas restantes del conjunto son del siglo XIX, y corresponden a un Cristo crucificado, tallado en madera, y a una Virgen de la Soledad, que fue utilizada en procesiones.

Es así como el INAH, instancia de la Secretaría de Cultura del Gobierno de México, apoya la rehabilitación del Museo de Arte Sacro de Guadalcázar, el cual resguarda un patrimonio cultural que es testigo del pasado de la comunidad, pero también forma parte de su presente, tanto así que, antes de su cierre temporal, algunos habitantes acudían a rendir culto a las distintas representaciones religiosas en exhibición.



Categorías:Nacional

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