Coordenadas Políticas/Martín Aguilar/Ojo por ojo

Aquí un hipotético escenario de eventuales y necesarios cambios en el gabinete de la presidenta Claudia Sheinbaum.

¿Ya es el momento de una sacudida? ¿Urge un manotazo de la mandataria para dejar en claro quién gobierna?

Hay indicios de que el ex presidente Andrés Manuel López Obrador no se encuentra en su rancho de Palenque, Chiapas.

Si es así, esta es una oportunidad de oro que el presidente no debe desaprovechar. A la distancia es complicado que Obrador influya en el actual gabinete.

De entrada, el primer cambio y urgente es deshacerse del cancerbero de López Obrador, es decir del ex vocero presidencial Jesús Ramírez.

Otro político que se conformó con la función de Sheinbaum como candidata, fue el hoy secretario de Economía, Marcelo Ebrard, quien impugnó el proceso de selección.

Y por lo visto, fue herencia del político de Tabasco, pues es seguro que Ebrard no habría tenido cabida en su gabinete si la decisión fuese solo de Sheinbaum.

Y a quien de plano dejaron en la orfandad fue al jefe de gobierno sustituto de Andrés Manuel, Alejandro Encinas, quien se vio obligado a buscar cobijo con la jefa de gobierno, Clara Brugada, designándolo titular de una nueva secretaría.

Rosa Icela Rodríguez es a todas luces una imposición en la Secretaría de Gobernación. Pero en estos días se le menciona como una sólida aspirante a la gubernatura de San Luis Potosí para 2027.

Aunque cobró relevancia al asistir a El Vaticano, a los funerales del Papa Francisco con la representación del Estado mexicano y de la presidenta Claudia.

Otra imposición es Ariadna Montiel, titular de la Secretaría de Bienestar, quien maneja una multimillonaria bolsa destinada a los programas sociales.

Montiel, de sello cien por ciento obradorista, tiene fuertes aspiraciones para gobernar Chihuahua, aunque tiene enfrente a la senadora de su partido, Andrea Chávez respaldada por Adán Augusto López Hernández.

Por cierto, el senador Adán, aunque no forma parte del gabinete presidencial, se ha convertido en una piedra en el camino para las iniciativas de la presidenta.

Por eso no es descabellado que en el futuro pudiese ser removido como coordinador de Morena y presidente de la Junta de Coordinación Política (Jucopo) del Senado de la República.

De Ricardo Monreal ni se diga. Tal parece que su único dios es la palabra de Obrador, puesto que se maneja como si hubiese sido de generación espontánea.

El zacatecano se ha manejado a contracorriente de las decisiones más importantes de Sheinbaum, desde que la hoy presidenta fue designada aspirante a jefa de gobierno.



Categorías:Nacional

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