Más de una tercera parte de la población en México no cuenta con recursos suficientes para una canasta básic a: UNAM

Rebeca Marín

En los últimos años ha mejorado 137 por ciento, el salario mínimo en el país, al pasar de 89.44 pesos en 2018 a 193.44 en 2024; 278.80 pesos diarios, por jornada diaria de trabajo para el 2025.

Sin embargo, si bien este progreso es significativo, más de la tercera parte de la población mexicana trabajadora no gana ni para adquirir la canasta alimentaria, aseguró el coordinador del Programa Universitario de Estudios del Desarrollo, Enrique Provencio Durazo.

El economista universitario, subrayó que todavía no alcanza para comprar las canastas (alimentaria, de bienes y servicios) que requiere una familia para no vivir en condiciones de pobreza.

Por eso, agregó, lo que se debe plantear es, en los próximos años y probablemente lustros o décadas, que se necesita mantener el esfuerzo para continuar realmente la mejora salarial.

A lo anterior se suma resolver problemas como el de las mujeres quienes siguen ganando en promedio 20 por ciento menos que los hombres, resaltó.

En este contexto, el economista rememora que el movimiento por la recuperación de este ingreso en México empezó en 2014, con la participación, incluso, de un grupo de personas investigadoras de la UNAM con propuestas para la elaboración de las reformas legales que de 2015 a 2016 permitieron el alza salarial en 2019.

Provencio Durazo, señaló que en los últimos años se ha dado un considerable incremento de los salarios mínimos, pero persisten grandes diferencias y brechas que obligan a revisar la política en la materia en favor de las personas trabajadoras, así como a mantener de manera constante su crecimiento.

En un comunicado de la UNAM, el especialista dijo en entrevista que la principal consecuencia de la elevación del salario mínimo en la administración anterior es que empujó hacia arriba al resto de los salarios en general.

“Ha sido positivo, porque ha permitido que los ingresos de las personas crezcan en casi cuatro por ciento anual -de 2018 en adelante- lo cual ha favorecido que quienes laboran por un salario su ingreso suba en poco más de dos por ciento anual en términos reales. Es decir, ha mejorado el poder adquisitivo, descontada la inflación”.

Además, citó que los cinco estados más pobres Chiapas, Oaxaca, Guerrero, Morelos y Veracruz tienen una remuneración salarial por persona 60 por ciento más baja que las cinco entidades más altas (Ciudad de México, Nuevo León, Jalisco, Baja California y Chihuahua). Es decir, hay una brecha regional muy marcada en términos de ingresos salariales y es la razón por la cual está tan identificada la concentración de la pobreza.

En cuanto a los municipios indígenas apunta que tienen un salario de menos de la mitad que los no indígenas, en tanto que la población informal cuenta con un ingreso de menos de la mitad que la formal.

El universitario refirió que también falta intensificar el esfuerzo para mejorar las condiciones laborales de las y los trabajadores en el hogar. Cifras del Instituto Mexicano del Seguro Social indican que este grupo está conformado por poco más de 63 mil personas, pero hay más de 2.5 millones. Es decir, menos del cuatro por ciento inscritas.

Abundó que también falta realizar mayores esfuerzos para proteger las condiciones laborales de jornaleros y jornaleras, uno de los colectivos que demanda apoyos en educación para sus hijos, hijas, y mejorar las condiciones de salud.



Categorías:Nacional

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