Rebeca Marín
La presidenta Claudia Sheinbaum anunció la publicación de un decreto para incentivar la inversión de la industria farmacéutica en los llamados “polos de desarrollo del Bienestar”. El objetivo, dijo, es convertir a México en un centro regional de producción de medicamentos, insumos médicos y vacunas.
“El proceso de compra de medicamentos para el periodo 2025-2026 está por concluir; muchos vienen de la India, Europa o EU, pero muy pocos se fabrican en México. Lo que queremos es que las empresas inviertan aquí, generen empleo, produzcan medicamentos más económicos y participen en el desarrollo de ciencia e innovación”, explicó Sheinbaum.
A través del plan “México: Producción de Salud”, el gobierno busca aprovechar el gasto público —más de 300 mil millones de pesos en insumos cada dos años— como palanca para atraer inversión. “Queremos que para las licitaciones de 2026 en adelante, haya incentivos concretos para quienes fabriquen en territorio nacional”, dijo la mandataria.
El subsecretario de Salud, Eduardo Clark, detalló que el decreto establece dos líneas de acción:
Medicamentos genéricos: Se dará preferencia en licitaciones públicas a empresas que acrediten inversiones en México, ya sea en producción, almacenamiento, investigación o desarrollo.
Medicamentos de patente: Las grandes farmacéuticas que venden insumos de alto costo deberán asumir compromisos de inversión en el país como condición para mantener sus contratos.
“Durante años se desmanteló la producción nacional. Hoy queremos revertir esa tendencia y recuperar soberanía sanitaria”, afirmó Clark.
David Kershenobich, asesor del Plan México, añadió que el país tiene condiciones ideales para desarrollar un ecosistema Biofarma, con clústeres de innovación, centros de formación de talento y conexión con universidades. “Se trata de posicionar a México no solo como productor, sino como generador de propiedad intelectual”, dijo.
Por su parte, la titular de COFEPRIS, Armida Zúñiga, señaló que la agencia sanitaria ya inició una profunda modernización para agilizar trámites, digitalizar procesos, acortar tiempos de aprobación de protocolos clínicos y armonizarse con estándares internacionales.
“Queremos ser un regulador de primer nivel que dé certeza a la inversión. Ya reducimos los tiempos de aprobación de estudios clínicos de 115 a 40 días, y vamos por más”, afirmó.
Además, se prevé reclasificar más de 2 mil 200 dispositivos médicos para eliminar trámites innecesarios, emitir equivalencias internacionales de registros y fortalecer los vínculos con el Instituto Mexicano de la Propiedad Industrial (IMPI) para proteger la innovación desarrollada en el país.
Sheinbaum adelantó que este plan se vinculó con la empresa pública Birmex, que será reactivada para producir vacunas nacionales y otros biológicos. “Este ecosistema Farma va a generar ciencia, empleos y soberanía en salud”, concluyó.
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