Martín Aguilar
En el marco del 40 aniversario del sismo de 1985, la Jefa de Gobierno, Clara Brugada Molina, encabezó este viernes el Segundo Simulacro Nacional, reafirmando esta práctica como una de las herramientas más importantes de prevención y protección civil en la Ciudad de México.
A las 12:00 horas, el Centro de Instrumentación y Registro Sísmico (CIRES) activó la alerta sísmica, que fue difundida por el C5 a través de 27,887 altavoces instalados en 13,992 postes de la ciudad, de los cuales funcionaron correctamente el 99.06%. La señal marcó el inicio de la movilización de la fuerza preventiva de la capital.
A las 12:10 horas se instaló el Comité de Emergencias de la Ciudad de México, con la participación de autoridades del gobierno capitalino, la Fiscalía General de Justicia y representantes de fuerzas federales como Sedena, Semar, Pemex, la Comisión Federal de Electricidad y Protección Civil Nacional. Cinco minutos después, el comité se conectó con el Comité Nacional de Emergencias, encabezado por Omar García Harfuch y la coordinadora Nacional de Protección Civil, Laura Velázquez.
El simulacro se desarrolló bajo la hipótesis de un sismo de magnitud 8.1 en Lázaro Cárdenas, Michoacán, percibido de manera severa en la Ciudad de México. La alerta también se difundió mediante radio, televisión, edificios públicos y privados con receptores instalados, así como teléfonos móviles, convirtiendo a México en el cuarto país del continente en contar con esta tecnología. La evaluación del funcionamiento en celulares será proporcionada posteriormente por las empresas de telefonía.
El ejercicio involucró a aproximadamente 8.1 millones de personas y 25,354 inmuebles registrados en la plataforma, cifra histórica en la ciudad. De estos, 16,872 fueron establecimientos privados y 8,482 inmuebles públicos de las tres órdenes de gobierno, incluyendo escuelas, oficinas e infraestructura urbana. El tiempo promedio de evacuación fue de 65 segundos.
Más de 75,250 brigadistas de Protección Civil, tanto públicos como privados, participaron en el simulacro, asegurando que cada comercio y espacio público contará con personal capacitado para emergencias. Por parte de la Secretaría de Seguridad Ciudadana se realizaron sobrevuelos con cinco helicópteros Cóndor, se desplegaron 16,450 policías, 500,598 vehículos, 33 motocicletas, 10 grúas, 12 ambulancias, 13 motoambulancias y una unidad de rescate, garantizando la evacuación segura y el funcionamiento de vialidades y estaciones de transporte público, planes de emergencia. Además, se montaron dos escenarios de demostración de capacidades de respuesta en Paseo de la Reforma y Avenida Juárez, así como en Reforma 222.
En el sector educativo, 4,500 escuelas reportaron su participación con 2.5 millones de personas, entre estudiantes, profesorado y directivos, bajo coordinación con la autoridad educativa federal. En el sistema de transporte, el Metro detuvo trenes durante tres minutos para aplicar protocolos, sin incidentes, mientras que en el conjunto de la movilidad integrada (Metro, Metrobús, Trolebús, RTP, Cablebús y Tren Ligero) se evacuaron 545,000 personas.
La Secretaría de Obras y la Comisión de Seguridad Estructural revisaron la infraestructura de la ciudad con 704 directores responsables de obra y brigadas técnicas que inspeccionaron más de 800 sitios. En el ámbito de salud, participaron 106 hospitales y distintos servicios de salud pública, atendiendo tres personas con crisis de pánico, sin requerir hospitalización. La Secretaría de Gestión Integral del Agua revisó pozos, tanques de almacenamiento, subestaciones eléctricas, presas y demás infraestructura hidráulica.
El Segundo Simulacro Nacional se consolidó como un ejercicio técnico de coordinación interinstitucional, además de un acto de memoria y reconocimiento a quienes hace 40 años demostraron solidaridad y resiliencia. Los resultados se evaluarán a detalle para mejorar futuros ejercicios.
La Jefa de Gobierno felicitó la participación masiva de la ciudadanía, destacando que cada simulacro fortalece la gestión integral de riesgos y contribuye a construir una ciudad resiliente. Asimismo, reconoció el papel de los medios de comunicación, cuyo apoyo en la difusión permitió la activa participación de la población.
“Cada simulacro nos hace más fuertes y nos prepara mejor para enfrentar desastres o situaciones de riesgo. Nos comprometemos a seguir transformando esta gran fuerza solidaria de la Ciudad de México en una fuerza capacitada, formada y preventiva”, concluyó Brugada Molina.
Para 2026, la ciudad llevará a cabo tres simulacros: el primero el 28 de enero, el segundo a finales de mayo y el tercero el 19 de septiembre.
Categorías:Nacional

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