Martín Aguilar
Durante su comparecencia ante comisiones del Congreso capitalino, López Casarín apostó por resaltar logros de su administración, pero los cuestionamientos legislativos dejaron al descubierto la distancia entre los anuncios oficiales y los efectos palpables en las calles de Álvaro Obregón. El alcalde proyectó una alcaldía que avanza hacia un futuro “perdurable” y “planeado a 50 años”, pero esa narrativa choca con la realidad diaria: servicios irregulares, movilidad complicada, espacios públicos deteriorados y comunidades enteras que siguen esperando mejoras básicas.
Aunque el edil afirmó haber triplicado la capacidad de patrullaje y haber recuperado predios ocupados ilegalmente, los diputados exigieron explicaciones más sólidas sobre la operación real de estos logros y su impacto directo en la población. La falta de claridad alimentó la percepción de una administración más enfocada en anunciar iniciativas que en mostrar resultados verificables.
Su énfasis en el “rescate de barrancas” y la mejora en la calidad de vida también fue recibido con reservas, pues la alcaldía sigue encabezando listas de pendientes urbanos estructurales que requieren más que discursos ambiciosos para resolverse. La brecha entre la visión proyectada por el alcalde y lo que los vecinos reportan todos los días se volvió un punto central de la crítica legislativa.
En un contexto donde la administración aún no termina de demostrar eficacia en lo esencial, la estrategia de apostar por grandes declaraciones terminó por acentuar la percepción de una gestión desconectada de las prioridades inmediatas.
En contraste con la falta de atención a servicios básicos, la administración local contempla proyectos como el lanzamiento del microsatélite MXÁO-1, lo que representa un gasto superfluo frente a las urgencias reales de la demarcación. Si bien se reconoce que el proyecto forma parte de un modelo de colaboración tecnológica, se señaló que la prioridad del gobierno debe ser atender calles llenas de baches, luminarias sin funcionar, parques abandonados y el creciente clima de inseguridad, condiciones que hoy afectan directamente la calidad de vida de miles de familias.
Durante su intervención, la Diputada del PAN cuestionó directamente el destino de los millones de pesos adicionales que recibió la Alcaldía respecto al ejercicio anterior y que no se ven reflejados en mejoras en calles, infraestructura urbana ni servicios públicos: “Álvaro Obregón está más sucia, más oscura y más insegura que antes. Alcalde, ¿en qué se gastaron esos recursos? Los vecinos no ven resultados.”
Asimismo, la legisladora expuso que más del 60% de los habitantes de Álvaro Obregón se sienten inseguros, de acuerdo con datos oficiales, colocándose entre las demarcaciones con mayor percepción de inseguridad en la capital.
La Diputada Montes de Oca lamentó que, en lugar de responder con argumentos y transparencia, el alcalde se molestó, se enojó y recurrió a ataques personales, llamándola “cacique”, un calificativo que constituye violencia política en razón de género, pues busca descalificarla, minimizar su labor de fiscalización y desacreditarla por su condición de mujer. “Este comportamiento, es inadmisible en un servidor público que acude a rendir cuentas ante el Congreso”.
La Diputada Montes de Oca, reiteró que las y los obregonenses están cansados de promesas sin resultados y exigió al alcalde López Casarín conducirse con responsabilidad, honestidad y respeto: “Usted y su gobierno están reprobados por los vecinos de Álvaro Obregón. Su único logro es superar el mal gobierno de Layda Sansores. Con más presupuesto, tenemos peores servicios”.
Por su parte, la también Diputada de Acción Nacional, Claudia Pérez Romero señaló que en la Alcaldia persisten serias inconsistencias en la ejecución del gasto y en la recaudación de recursos autogenerados.
Advirtió que la baja eficiencia administrativa está afectando directamente la capacidad de la Alcaldía para responder a las necesidades de la ciudadanía.
“Cada peso que se ejerce —o que se deja de ejercer— impacta en la calidad de vida de las y los vecinos; detrás de cada rubro sin ejecutar hay un servicio que no llegó y una comunidad desatendida”, enfatizó.
Finalmente, la legisladora Claudia Pérez hizo un llamado urgente al Alcalde para atender los rezagos en los pueblos y barrios de Santa Rosa, San Bartolo y Santa Lucía, donde persisten problemas de límites territoriales, luminarias apagadas, falta de recolección de basura, riesgos por deslaves y omisiones en la gestión de servicios básicos.
“No necesitamos vivir en Álvaro Obregón para ver el abandono; necesitamos que el Alcalde se ponga a trabajar, porque hoy levantamos la voz por las comunidades que están siendo ignoradas”, subrayó.
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