De la Corresponsalía
Nueva York, USA-. En una comparecencia que marca un hito en la historia judicial y política del continente, el depuesto mandatario venezolano Nicolás Maduro y su esposa, Cilia Flores, se declararon «no culpables» este lunes 5 de enero de 2026 ante la Corte Federal del Distrito Sur de Nueva York.
Bajo un operativo de seguridad sin precedentes en Manhattan, la pareja compareció ante el juez Alvin Hellerstein. Durante la audiencia, Maduro, de 63 años, mantuvo una postura desafiante, declarando a través de un intérprete: «Soy inocente, soy un hombre decente y sigo siendo el presidente de mi país». Por su parte, Flores, a quien Maduro suele llamar «la primera combatiente», se limitó a ratificar su inocencia.
Sin solicitud de fianza
De manera notable, la defensa de la pareja —encabezada por el abogado Barry Pollack para Maduro y Mark Donnelly para Flores— informó al tribunal que, por el momento, no solicitarán la libertad bajo fianza. Ambos permanecerán bajo custodia federal en una prisión de alta seguridad en Nueva York hasta su próxima audiencia, fijada para el 17 de marzo.
El Recuento: Una detención de película
La llegada de Maduro a suelo estadounidense no fue voluntaria. El pasado sábado 3 de enero, una operación relámpago de fuerzas especiales de los Estados Unidos (Delta Force) penetró en territorio venezolano para ejecutar una orden de captura vigente desde hace años.
El Operativo: Según informes del Pentágono, el asalto ocurrió de madrugada en una residencia fortificada en Caracas. Tras un breve enfrentamiento, la pareja fue extraída y trasladada inicialmente al buque anfibio USS Iwo Jima, antes de ser volada hacia los Estados Unidos.
La Reacción: El presidente Donald Trump confirmó la captura el mismo sábado, calificando la operación como una «victoria para la democracia». En contraste, figuras del gobierno venezolano en el exilio y aliados internacionales como Irán y Rusia han tildado el acto de «secuestro» y «violación del derecho internacional».
Los Cargos: Narcoterrorismo y Conspiración
La fiscal general de EE. UU., Pamela Bondi, ha formalizado una serie de acusaciones graves que vinculan a la cúpula chavista con el crimen organizado internacional por más de dos décadas:
Conspiración de Narcoterrorismo: Se les acusa de utilizar el Estado venezolano como una plataforma para el tráfico de cocaína en colaboración con grupos como las FARC y el ELN.
Importación de Cocaína: Conspiración para introducir toneladas de droga en territorio estadounidense.
Uso de Armas de Guerra: Posesión y uso de ametralladoras y dispositivos destructivos para facilitar sus operaciones de narcotráfico.
Corrupción y Lavado: Específicamente contra Cilia Flores, se le imputan cargos de malversación de fondos públicos y aceptación de sobornos para proteger operaciones de narcotráfico a través de la Oficina Nacional Antidrogas.
Historia de un Poder Compartido
Nicolás Maduro y Cilia Flores han sido el binomio central del chavismo desde la muerte de Hugo Chávez en 2013. Su relación comenzó en la década de los 90, cuando Flores, como abogada, defendió a un entonces encarcelado Chávez tras el intento de golpe de 1992. Desde entonces, han escalado juntos en el poder: ella como Presidenta de la Asamblea Nacional y Procuradora, y él como Canciller antes de heredar la presidencia.
Hoy, ese camino de décadas en el Palacio de Miraflores ha culminado en una celda federal en Nueva York, dando inicio a lo que los expertos califican como el «juicio del siglo».
El «Juicio del Siglo»: Perfiles de la Defensa y un Mundo Dividido
Tras la declaración de inocencia de Nicolás Maduro y Cilia Flores, la atención se centra ahora en la estrategia legal que enfrentará al Departamento de Justicia de EE. UU. y en la tormenta diplomática que ha desatado la captura en el extranjero.
Un equipo de «alto perfil»
Para enfrentar cargos que podrían acarrear cadena perpetua, la pareja ha reclutado a abogados conocidos por manejar casos de seguridad nacional y extradiciones políticas:
Barry Pollack (Defensa de Maduro): Famoso por haber representado a Julian Assange. Pollack es un experto en casos donde la justicia se mezcla con la política internacional. Su estrategia inicial parece orientada a cuestionar la legalidad de la captura (jurisdicción) y argumentar la inmunidad soberana, alegando que Maduro era un jefe de Estado en funciones al momento de su detención.
Mark Donnelly (Defensa de Flores): Conocido por su agresividad en casos de lavado de dinero y conspiración. Se espera que Donnelly intente separar el caso de Flores del de su esposo, argumentando que los cargos contra la ex-primera dama son «derivados» y carecen de evidencia directa que la vincule con operativos de narcotráfico.
Reacciones Internacionales: El mundo en vilo
La detención del pasado fin de semana ha fracturado las opiniones en los organismos internacionales, creando un escenario de tensión similar al de la Guerra Fría.
1. El Eje de Respaldo (Rusia, China e Irán)
Moscú: El Kremlin emitió un comunicado calificando la captura como un «acto de piratería moderna». El presidente ruso ha advertido que esto sienta un precedente peligroso para cualquier líder mundial que se oponga a los intereses de Washington.
Teherán: El gobierno iraní condenó la «extracción ilegal» y advirtió que las rutas de suministro de petróleo y la cooperación militar con Venezuela no se verán interrumpidas a pesar de la acefalía en Caracas.
2. América Latina: Un continente dividido
El Grupo de Lima y Aliados: Gobiernos de Argentina, Brasil y Chile han expresado un «respeto cauto» por el proceso judicial, señalando que la justicia debe actuar si existen pruebas de crímenes de lesa humanidad y narcotráfico.
Cuba y la Alianza Bolivariana (ALBA): Han convocado a una reunión de emergencia en La Habana, denunciando un «plan de desestabilización continental» y exigiendo la liberación inmediata de la pareja.
3. La ONU y Organismos de Derechos Humanos
Mientras que la ONU ha llamado a la calma y al respeto del debido proceso, organizaciones como Human Rights Watch han señalado que, aunque la captura fue «extraordinaria», representa una oportunidad histórica para que las víctimas del sistema de justicia venezolano encuentren reparación en cortes internacionales.
La Reacción de México: Rechazo a la Intervención
La presidenta de México, Claudia Sheinbaum, condenó la extracción de Maduro y Flores durante su conferencia matutina:
No Intervención, basándose en la Doctrina Estrada, Sheinbaum calificó el operativo como una violación a la soberanía. «La solución de los problemas de Venezuela corresponde únicamente a los venezolanos», afirmó.
La presidenta hace un llamado al diálogo y reitera que México no apoya el uso de la fuerza externa para cambiar gobiernos y pidió que se respete el derecho internacional.
Aunque mantiene la cooperación con el gobierno de Donald Trump, subrayó que México defenderá siempre la autodeterminación de los pueblos y no aceptará actos intervencionistas en la región.
¿Qué sigue en el proceso?
El juez Hellerstein ha otorgado un plazo de 45 días para que la fiscalía presente la «montaña de evidencia» que dice poseer, la cual incluiría:
Grabaciones interceptadas por la DEA.
Testimonios de antiguos colaboradores cercanos (como el de «El Pollo» Carvajal).
Registros bancarios de paraísos fiscales.
Mientras tanto, en Venezuela, el vacío de poder ha generado una situación de incertidumbre total, con una junta de transición intentando tomar el control de las Fuerzas Armadas en medio de protestas masivas tanto a favor como en contra del chavismo.
Categorías:Nacional

Deja un comentario