Inicia transformación histórica en el Cerro del Chiquihuite; demuelen viviendas en riesgo para evitar otra tra gedia

Pamela Ramírez y Alberto Moreno

Valle de México-. El Gobierno de Tlalnepantla puso en marcha de manera formal los trabajos de demolición de viviendas catalogadas como de alto riesgo en la denominada Zona Cero del Cerro del Chiquihuite, una de las áreas más afectadas por el derrumbe ocurrido en septiembre de 2021. La intervención forma parte de una estrategia integral orientada a salvaguardar a la población y reducir de manera definitiva los riesgos asociados a posibles desprendimientos de roca en la zona.

La administración encabezada por el alcalde Raciel Pérez Cruz informó que las labores comenzaron tras varias semanas de preparación técnica y operativa, periodo durante el cual especialistas realizaron evaluaciones estructurales y trabajos preliminares para garantizar condiciones seguras durante la ejecución del proyecto.

Las acciones se concentran en la primera sección de la colonia Lázaro Cárdenas, donde brigadas especializadas avanzan en el aseguramiento del perímetro y en la remoción controlada de inmuebles considerados vulnerables ante cualquier movimiento del terreno. El programa contempla la demolición de 66 viviendas distribuidas en tres polígonos estratégicos previamente identificados por expertos.

De acuerdo con las autoridades municipales, cada etapa del proceso se desarrolla bajo estrictos criterios de ingeniería y protección civil. Antes del inicio de las demoliciones fue necesario llevar a cabo la reubicación y resguardo de las familias que habitaban las zonas de mayor peligro, con el propósito de proteger su integridad física y facilitar las maniobras de intervención.

Las demoliciones se realizan exclusivamente con herramientas manuales debido a las restricciones establecidas para el uso de maquinaria pesada. Esta medida busca evitar vibraciones que puedan comprometer la estabilidad del terreno o generar afectaciones en las viviendas ubicadas en las partes bajas del cerro.

Los trabajos siguen una metodología técnica específica que incluye el retiro gradual de losas, la eliminación de muros y el desmontaje controlado de elementos estructurales y cimentaciones, con el objetivo de minimizar cualquier impacto sobre el entorno.

Paralelamente, personal especializado mantiene un esquema permanente de supervisión mediante inspecciones técnicas programadas en predios cercanos, tanto antes como después de cada intervención. Estas revisiones permiten verificar las condiciones estructurales de las viviendas colindantes y ofrecer mayor certeza a los habitantes de la zona.

Como parte de la estrategia integral de mitigación de riesgos, el gobierno municipal trabaja en coordinación con especialistas del Instituto Politécnico Nacional, quienes participan en estudios geotécnicos y en el monitoreo aéreo mediante drones para evaluar constantemente la estabilidad del terreno y detectar posibles riesgos de desprendimientos.

Las autoridades señalaron que una vez concluidas las labores de estabilización, la Zona Cero será sometida a un programa de recuperación ambiental que contempla acciones de reforestación y conservación, con el propósito de convertir el área en un espacio protegido y libre de asentamientos humanos, reduciendo así la posibilidad de que se repitan hechos como los registrados hace casi cinco años en el Cerro del Chiquihuite.



Categorías:Nacional

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