Adicionalmente, se suma el ambiente de crispación que se respira en todos los ámbitos de la vida social, política y económica del país.
Son constantes los hechos violentos, asaltos, secuestros, desaparecidos y ejecutados a los largo y ancho del territorio nacional.
El ambiente que se percibe es de ingobernabilidad, un mensaje ominoso que se manda al exterior, a días de la inauguración del Mundial de Fútbol.
La disidencia magisterial de la Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación (CNTE) le echaron galones de gasolina a ese ambiente de incertidumbre.
Fueron impedidos para plantarse en el Zócalo, por la instalación del monumental escenario para presenciar los partidos del mundial futbolístico.
Sin embargo, se apropiaron de todas las calles de acceso a la Plaza de la Constitución.
Colocaron cientos de carpas, lo mismo que en 20 de Noviembre, 5 de Mayo, Tacuba, Donceles y Allende, las calles más emblemáticas del Centro Histórico.
Hasta este miércoles, no se reportaron avances en las pláticas con los dirigentes de las distintas secciones de la CNTE.
Así es que el movimiento de los maestros tiene en jaque al presente gobierno. ¿Cuándo hubiesen pensado que eso sucedería cuando los azuzaron contra los gobiernos anteriores?

Categorías:Nacional
Deja un comentario