Rebeca Marín
La inversión en vivienda continúa consolidándose como una de las alternativas más atractivas para quienes buscan generar ingresos recurrentes y proteger su patrimonio. Sin embargo, la rentabilidad que ofrece un inmueble varía significativamente según la ciudad donde se ubique.
Datos de Inmuebles24 muestran que la Ciudad de México y Querétaro encabezan actualmente los niveles de retorno en vivienda entre cuatro de los mercados residenciales más importantes del país, mientras que Guadalajara y Monterrey mantienen rendimientos más moderados, aunque respaldados por sólidos fundamentos económicos y una elevada demanda habitacional.
La rentabilidad inmobiliaria se mide a través de la relación entre la renta anual obtenida por una propiedad y su valor de compra. Este indicador permite estimar cuánto tiempo requeriría un inversionista para recuperar su inversión únicamente mediante los ingresos por arrendamiento.
La Ciudad de México registra la mayor rentabilidad entre las ciudades analizadas. Al cierre de abril de 2026, el rendimiento bruto anual alcanzó 7.62%, lo que significa que un propietario necesitaría alrededor de 13 años de ingresos por renta para recuperar el costo de adquisición de una vivienda.
Además del atractivo promedio de la capital, algunas zonas destacan por encima del mercado. Coyoacán se posiciona como la alcaldía con el mayor retorno bruto anual, con 10.7%, seguida por Cuauhtémoc con 8.2% y Naucalpan de Juárez con 8 por ciento.
La combinación de alta demanda de vivienda, conectividad y una oferta limitada en diversas zonas continúa impulsando el interés de inversionistas nacionales y extranjeros en la metrópoli.
Si el objetivo principal es maximizar los ingresos por renta, la Ciudad de México y Querétaro ofrecen actualmente los mayores niveles de rentabilidad entre los principales mercados residenciales del país.
No obstante, especialistas señalan que la decisión de inversión no debe basarse únicamente en el rendimiento anual. Factores como la plusvalía, el crecimiento económico local, la demanda futura de vivienda y el desarrollo de infraestructura también influyen en el potencial de una propiedad a largo plazo.
En ese sentido, Guadalajara y Monterrey continúan siendo mercados estratégicos gracias a su expansión económica, la llegada de inversiones y el crecimiento de sectores como tecnología, manufactura y nearshoring, elementos que podrían traducirse en una mayor apreciación de los inmuebles en los próximos años.
Categorías:Nacional

Deja un comentario