Martín Aguilar
La jueza de control del reclusorio Norte, Nora Ileana García Peralta, vinculó a proceso a Gilda Susana Lozoya por el presunto delito de operaciones con recursos de procedencia ilícita, en su hipótesis de ingresar dinero del extranjero a México y ocultar su origen, caso ligado a Agronitrogenados, que pertenecía a Altos Hornos de México.
Sin embargo, la juzgadora negó la petición de la Fiscalía de cambiarle la medida cautelar y reiteró la libertad condicional, al determinar que ya había impuesto esta decisión el pasado 3 de julio, con el argumento de que la Fiscalía General de la República no acreditó el riesgo de fuga.
Sin embargo, la impartidora de justicia fijó para el próximo jueves, a las nueve de la mañana, una nueva audiencia para que se lleve a cabo el posible cambio de medidas cautelares, donde la Fiscalía dijo que aportará nuevos datos de prueba novedosos, los cuales ya corrió traslado a la defensa de Gilda Susana Lozoya Austin y que constan de 150 fojas.
Asimismo, la juzgadora dio un plazo de cuatro meses para que se lleve a cabo la investigación complementaria, el cual vence en noviembre próximo.
Gilda Susana Lozoya fue detenida el pasado 1 de julio en el Aeropuerto Internacional de la Ciudad de México, con base en una orden de aprehensión librada en su contra, por lo que fue puesta a disposición de la jueza García Peralta, quien decidió que la FGR no había aportado elementos suficientes para considerar que la imputada podría evadirse de la justicia y decidió imponer medidas cautelares para continuar en libertad mientras se define su situación jurídica.
n 2013, Pemex concretó la compra de una planta de fertilizantes de nombre Agronitrogenados, propiedad de Altos Hornos de México, empresa encabezada entonces por Alonso Ancira Elizondo.
La operación fue presentada como parte de una estrategia para reactivar la producción nacional de fertilizantes; sin embargo, investigaciones posteriores revelaron que la planta llevaba más de una década sin operar y se encontraba prácticamente en estado de abandono.
La adquisición fue cerrada por alrededor de 275 millones de dólares; sin embargo, su valor real era mucho menor debido a su deterioro.
Según investigaciones de la FGR, antes de asumir formalmente la dirección de Pemex, Emilio Lozoya ya habría recibido transferencias millonarias provenientes de AHMSA como presuntos sobornos para facilitar la operación.
Entre junio y noviembre de 2012, dichas transferencias habrían pasado por la empresa Tochos Holding Limited, firma señalada por las autoridades como fachada financiera ligada a Lozoya.
Es ahí donde aparece Gilda Lozoya, pues la Fiscalía sostiene que, mediante la cesión de derechos sobre una cuenta en Suiza, se convirtió en beneficiaria directa de parte de esos recursos.
De acuerdo con la investigación, el dinero habría sido utilizado para la compra de una residencia de lujo en la Ciudad de México valuada en más de 32 millones de pesos, inmueble que posteriormente fue asegurado y cuya extinción de dominio fue confirmada en sentencia definitiva.
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