Alberto Moreno
Enviado
Ciudad de México.— El Gobierno de México destinará una inversión de 20 mil millones de pesos durante el actual sexenio para el saneamiento y restauración de los ríos Atoyac, Lerma-Santiago y Tula, considerados entre los cuerpos de agua con mayor nivel de contaminación en el país. La estrategia beneficiará a aproximadamente 25 millones de personas que habitan en diez entidades federativas.
Durante la conferencia matutina, la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo informó que entre 2025 y 2026 ya se han asignado 2 mil 500 millones de pesos para iniciar las obras, las cuales buscan no solo limpiar estos afluentes, sino establecer un modelo permanente que garantice su conservación mediante infraestructura y recursos destinados a su operación y mantenimiento.
La mandataria explicó que el deterioro de estos ríos es consecuencia, principalmente, de las descargas de aguas residuales provenientes de sistemas municipales, vertidos industriales que incumplen la normatividad ambiental y la acumulación de sedimentos, factores que durante años han afectado la calidad del agua y el equilibrio de los ecosistemas.
Ante este panorama, detalló que el programa contempla la construcción de drenajes marginales, nuevas plantas de tratamiento de aguas residuales con tecnologías de carácter biológico, labores permanentes de desazolve, reforestación de zonas aledañas y campañas comunitarias para evitar el depósito de basura en los cauces.
La secretaria de Medio Ambiente y Recursos Naturales, Alicia Bárcena Ibarra, explicó que el sistema Lerma-Santiago recorre mil 360 kilómetros y beneficia a más de 21 millones de habitantes de los estados de México, Querétaro, Guanajuato, Michoacán, Jalisco y Nayarit. Por su parte, el río Tula abastece a alrededor de 800 mil personas en Hidalgo y el Estado de México, mientras que el Atoyac favorece a cerca de 3.7 millones de habitantes de Puebla y Tlaxcala.
La funcionaria precisó que los recursos serán destinados a 93 proyectos de saneamiento que abarcan acciones tanto en los cauces como en las cuencas que los integran. Como parte de los avances, informó que se han recorrido más de 340 kilómetros para realizar diagnósticos, se han analizado 322 puntos de muestreo con la participación de más de seis mil personas y se identificaron 3 mil 202 descargas contaminantes, 479 tiraderos clandestinos y 460 industrias consideradas prioritarias por su potencial impacto ambiental.
Asimismo, indicó que los estudios revelaron que el 22 por ciento del territorio asociado a estas cuencas enfrenta riesgos de deforestación y que ya se iniciaron trabajos de restauración en 11 áreas naturales protegidas.
El programa federal se estructura en cuatro grandes ejes de acción. El primero está orientado a mejorar la calidad del agua mediante la construcción de diez nuevas plantas de tratamiento, la rehabilitación y ampliación de otras 23 instalaciones, la colocación de 94 kilómetros de colectores, inspecciones ambientales y la instalación de estaciones automáticas de monitoreo.
El segundo contempla la restauración de ecosistemas a través de la recuperación de zonas degradadas, saneamiento forestal, instalación de barreras para retener residuos flotantes, reforestación de miles de hectáreas y acciones de conservación en áreas naturales protegidas.
El tercer componente busca disminuir el riesgo de inundaciones mediante trabajos de desazolve, estabilización de taludes, recuperación de zonas federales y modernización de la infraestructura hidráulica.
Finalmente, la estrategia incluye la recuperación de espacios públicos para acercar nuevamente a la población a los ríos, con la construcción de nueve parques y jornadas comunitarias en las que ya han participado más de 40 mil personas, logrando retirar más de 4 mil 600 toneladas de residuos.
El director general de la Comisión Nacional del Agua, Efraín Morales López, informó que la primera etapa de intervención en el río Atoyac registra un avance del 85 por ciento sobre un tramo de 63 kilómetros, donde se desarrollan obras de infraestructura hidráulica, tratamiento de aguas residuales, reforestación, ordenamiento de descargas contaminantes y recuperación de espacios públicos.
En el caso del río Tula, señaló que los trabajos presentan un avance del 62 por ciento en una primera etapa de 74 kilómetros, incluyendo acciones de desazolve, rehabilitación de plantas de tratamiento, control del lirio acuático, obras para prevenir inundaciones y recuperación ambiental.
Respecto al sistema Lerma-Santiago, indicó que la intervención inicial de 65 kilómetros alcanza un progreso del 90 por ciento, con la instalación de nuevas plantas de tratamiento, colectores, estaciones de monitoreo, programas de reforestación y eliminación de tiraderos clandestinos.
El funcionario agregó que el Gobierno federal también desarrolla proyectos de recuperación en otros cuerpos de agua del país, entre ellos el río Tijuana, los afluentes de Acapulco, el río Nogales y el río Sonora, donde las acciones de saneamiento y rehabilitación avanzan de manera paralela como parte de una estrategia nacional para fortalecer la seguridad hídrica y la protección ambiental.
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