Rebeca Marín
Tras la euforia futbolística, el reto para las micro, pequeñas y medianas empresas (MiPyMEs) y negocios de la Ciudad de México es evitar que este impulso se diluya y avanzar en la construcción de un modelo de desarrollo económico sostenido y permanente.
Así lo señaló la presidenta de la Cámara de Comercio, Servicios y Turismo en Pequeño de la Ciudad de México (Canacope), Ada Irma Cruz Davalillo al presentar los resultados del Programa Mundial MiPyMEs 2026, en el cual se advierte que el beneficio económico no fue automático ni homogéneo, incluso, advierte que, para muchos negocios capitalinos, el torneo mundialista representó una oportunidad pasajera más que un punto de inflexión.
Mientras los datos oficiales reportan más de 1.1 millones de visitantes y una derrama superior a los 22 mil 678 millones de pesos en la capital, la investigación sostiene que esas cifras agregadas esconden una realidad más compleja.
La mayoría de los pequeños negocios no experimentó cambios significativos durante el torneo y, entre quienes sí reportaron variaciones, las empresas que perdieron ventas superaron a las que lograron incrementarlas. El estudio concluye que el beneficio económico se concentró en determinados giros comerciales, zonas específicas y negocios con mejores condiciones para aprovechar la demanda.
En otras palabras, el Mundial generó consumo, pero no garantizó que esa riqueza llegara de manera equitativa al comercio de barrio.
De acuerdo con el estudio elaborado por Sinestesia Digital, el Mundial impulsó principalmente el consumo local, beneficiando al comercio de proximidad mediante mayores ventas de alimentos, bebidas y productos relacionados con los partidos.
El análisis señala que 72% de los comercios incrementó sus ventas, aunque este crecimiento ocurrió tanto en negocios participantes como en aquellos que no formaron parte del programa, debido al aumento generalizado del consumo.
Sin embargo, la principal diferencia se observó en la capacidad para atraer clientes internacionales. Cerca de tres de cada diez empresas capacitadas atendieron visitantes extranjeros, prácticamente el doble de las que no participaron en el programa.
Asimismo, más de la mitad de los negocios incorporados al proyecto recibió nuevos clientes, muchos provenientes de otras zonas de la ciudad o del extranjero, ampliando así su mercado potencial.
Uno de los principales resultados del programa fue el avance en la transformación digital de los pequeños negocios.
Al respecto, Ada Irma Cruz informó que más de 692 mil MiPyMEs incorporaron medios electrónicos de pago, lo que permitió incrementar sus ventas hasta en 68 por ciento y responder a un consumidor cada vez más habituado al uso de herramientas digitales.
Además, la estrategia de promoción logró más de 2.2 millones de impactos de comunicación, alrededor de dos millones de contactos mediante WhatsApp, más de 200 mil impresiones en redes sociales y miles de visitas a plataformas digitales y guías comerciales.
El estudio identifica a Airbnb como un aliado estratégico para acercar la oferta de pequeños negocios a los visitantes hospedados en plataformas de corta estancia.
Esta vinculación permitió que comercios ubicados fuera de los corredores turísticos tradicionales fueran visibles para turistas nacionales e internacionales, favoreciendo una distribución más amplia del gasto turístico hacia colonias y barrios de la capital.
El análisis concluye que la derrama económica de un evento de esta magnitud no llega automáticamente al pequeño comercio, sino que requiere mecanismos de conexión entre la demanda turística y la economía local.
Durante su intervención, Ada Irma Cruz Davalillo afirmó que el principal reto consiste en transformar la experiencia del Mundial en un modelo permanente de desarrollo económico para las micro y pequeñas empresas.
El estudio coincide en que la colaboración entre cámaras empresariales, autoridades y plataformas tecnológicas puede convertirse en una herramienta para descentralizar los beneficios de los grandes eventos, fortalecer la formalización de los negocios y generar empleos permanentes.
Entre las recomendaciones destacan ampliar el acompañamiento a las empresas después de los eventos, replicar el programa en otras ciudades y consolidar alianzas público-privadas que permitan conectar al comercio de barrio con nuevos mercados.
“Cuando una micro o pequeña empresa prospera, prospera el barrio; cuando prospera el barrio, prospera la comunidad; y cuando prosperan nuestras comunidades, avanza México”, concluyó la presidenta de CANACOPE Ciudad de México.
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