Coordenadas Políticas/Martín Aguilar/En sus marcas, listos fuera

El inminente arranque del proceso electoral 2026-2027, marca momentos de definición.

Habrá quienes se queden en el camino; surgirán opciones que se pensaba no llegarían a buen puerto.

Esto porque ninguna elección es igual que la inmediata anterior; los electores suelen tomar decisiones de manera oscilatoria.

Quienes fueron a las urnas en las últimas elecciones, pueden cambiar de parecer y no asistir a los siguientes comicios.

La compra de voluntades suele estar a la venta del mejor postor; familias enteras buscan los mejores dividendos, según el político y partido.

En las últimas fechas, sobra decir que el mejor pagador de votos es el partido fundado por Andrés Manuel López Obrador.

Votos pagados de a mil 500 pesos por persona y en la puerta de los domicilios, no se encuentran a la vuelta de la esquina.

Ese es el mundo político electoral; es el mercado de la compra y venta de sufragios. Sólo sucede en el México de hoy.

¿Quién potenció ese mercantilismo electoral? Las voces perdedoras, señalan nexos con la delincuencia organizada para alcanzar victorias exprés.

Del exterior, la administración de Donald Trump, arguye ligas de decenas de políticos, dirigentes, gobernadores y legisladores.

El caso es que el partido en el poder, que ha ganado todo en las últimas elecciones, corre el riesgo de perder una buena tajada del pastel para 2027.

Para recuperar espacios, están en primera fila los partidos PAN y PRI; le sigue MC; además de 13 partidos locales del PRD, que juntos suman aproximadamente 1 millón de votos.

El perredismo ha caminado de la mano, con sus propias identidades en el plano estatal, en el orden de entre 10 partidos, incluida la Ciudad de México.

Perfilan una alianza de las izquierdas en el ámbito estatal, con el añadido perredista progresista.

Así es como lo establece la Constitución de la capital de la República, en defensa de los derechos de avanzada.

Por su parte, el surgimiento de Somos México, tiene algunos días para cambiar su nombre, incluido el color de su identidad, semejante a la Marea Rosa.

Dicha fuerza política que encabeza Guadalupe Acosta Naranjo, hizo una férrea defensa del ex gobernador panista de Baja California, Ernesto Ruffo Appel.

Es tiempo de definiciones y de apuntalar cada espacio de acuerdo a su estatus de potencialidad.

Las autoridades electorales, empezaron a difundir con claridad la punta de lanza de cada partido, en cuanto a su nivel de fuerza en cada localidad o demarcación.



Categorías:Nacional

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