Cdmx, agosto 26 de 2026.
Pedro Moreno
Escenas de terror y pánico vivieron varias familias desplazadas cuando un grupo armado irrumpió violentamente en una Iglesia de la localidad de Kenscoff, una zona montañosa al sureste de Puerto Príncipe, Haití, quienes sorpresivamente dispararon en contra de las personas que ahí se encontraban.
La iglesia estaba funcionando como campamento para las familias afectadas, donde los criminales asesinaron al menos a 47 personas, mientras otras 22 resultaron lesionadas.
La Oficina de las Naciones Unidas en Haití confirmó los hechos y dijo que las cifras podrían aumentar, porque algunas personas presentan heridas de gravedad, según Stéphane Dujarric, portavoz de la ONU.
Además, los sicarios secuestraron a varios de los refugiados.
De acuerdo con las autoridades haitianas, los pandilleros entraron a dicha localidad en motocicletas, alrededor de las 9:30 p. m. y desataron una ola de violencia, incendiando viviendas, matando personas, violando mujeres y tomando rehenes. Fue la primera vez que las pandillas se acercaron al centro de Kenscoff, cerca de la estación de policía.
Al respecto el Alcalde de la ciudad, Jean Massillon, dijo: "Los bandidos irrumpieron en un campamento de desplazados instalado en una iglesia", y agrego que
el número de muertos no había sido confirmado.
Su recuento preliminar, basado en cifras proporcionadas por la policía y las autoridades judiciales, fue de varios muertos, 25 casas quemadas, una escuela parcialmente quemada y 10 personas que sufrieron heridas de bala. Al menos otras 15 personas seguían desaparecidas y muchas más estaban heridas,
Así mismo, el Alcalde detalló: "Ejecutaron a varias personas. Hay muertos y decenas de heridos. Algunas personas fueron secuestradas por los criminales", y recalcó que "las búsquedas continúan" y que "algunas personas siguen desaparecidas".
De acuerdo con versiones de algunos testigos, citados por el canal de televisión "France 24", la redada fue contenida por Agentes policiales, generándose enfrentamientos.
Por su parte, el Gobierno de Haití condenó los hechos y comprometió reforzar la seguridad en la zona: "Kenscoff no será abandonado", afirmó la oficina del Primer Ministro en redes sociales.
Trascendió que Haití enfrenta una prolongada crisis política, económica y de seguridad, que se ha agudizado en los últimos años.
Ante esta situación, la Organización Internacional para las Migraciones señaló que las bandas criminales han tomado el poder de varias zonas de Haití y han desplazado a alrededor de 1 millón y medio de personas a localidades del interior del país.
Sin embargo y no obstante al despliegue de de una Fuerza Internacional de Seguridad aprobada por la Organización de las Naciones Unidas, no se ha logrado contener la crisis.
Categorías:Nacional

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