Coordenadas Políticas/Martín Aguilar/Más sabe el diablo por viejo

México -acotó el político sonorense- está urgido de reglas claras, pero sobre todo de buenos ejercicios del gasto público antes de pensar en más recaudación.

El envejecimiento de la población en México obligará a los empleadores a replantear sus formas de contratar, retener y gestionar el talento ante una fuerza laboral con menor proporción de jóvenes.

“Hoy las empresas pueden elegir a las personas jóvenes que quieren, pero en unos años serán mucho menos esos perfiles y van a tener que adaptarse a que la oferta laboral va a tener que ser cubierta por personas de 50, 60 e incluso 70 años”, explica Uriel Valadez, fundador de Gafas Plateadas, ONG que promueve el respeto de todas las edades en el ámbito laboral.

En el mercado laboral hay actualmente 6.6 millones de personas ocupadas de 60 años y más, un aumento de 100% respecto a 2005, de acuerdo con datos de la Encuesta Nacional de Ocupación y Empleo (ENOE).

En México hay 17 millones de personas mayores y representan 12.8% de la población total, según datos de Conapo. Para 2030 rebasarán a la de jóvenes y para 2070 representarán 34% de la población.

México era considerado un país de jóvenes, en el año 2000 la edad mediana era de 22 años, ahora subió a 30.5 y se proyecta que para 2050 sea de 43 años.

“Va a cambiar cómo vamos reclutar, cómo vamos a capacitar y cómo vamos a evaluar el desempeño y el tipo de carreras profesionales que habrá y cómo hacer compatibles las habilidades”, advierte Geraldina González de la Vega, presidenta del Consejo para Prevenir y Eliminar la Discriminación de Ciudad de México (Copred).

El envejecimiento de la población en México obligará a los empleadores a replantear sus formas de contratar, retener y gestionar el talento ante una fuerza laboral con menor proporción de jóvenes.

“Hoy las empresas pueden elegir a las personas jóvenes que quieren, pero en unos años serán mucho menos esos perfiles y van a tener que adaptarse a que la oferta laboral va a tener que ser cubierta por personas de 50, 60 e incluso 70 años”, explica Uriel Valadez, fundador de Gafas Plateadas, ONG que promueve el respeto de todas las edades en el ámbito laboral.

En el mercado laboral hay actualmente 6.6 millones de personas ocupadas de 60 años y más, un aumento de 100% respecto a 2005, de acuerdo con datos de la Encuesta Nacional de Ocupación y Empleo (ENOE).

En México hay 17 millones de personas mayores y representan 12.8% de la población total, según datos de Conapo. Para 2030 rebasarán a la de jóvenes y para 2070 representarán 34% de la población.

México era considerado un país de jóvenes, en el año 2000 la edad mediana era de 22 años, ahora subió a 30.5 y se proyecta que para 2050 sea de 43 años.

“Va a cambiar cómo vamos reclutar, cómo vamos a capacitar y cómo vamos a evaluar el desempeño y el tipo de carreras profesionales que habrá y cómo hacer compatibles las habilidades”, advierte Geraldina González de la Vega, presidenta del Consejo para Prevenir y Eliminar la Discriminación de Ciudad de México (Copred).

Respecto a la contratación, los empleadores que aún lo hacen tendrán que eliminar en sus procesos la edad como un criterio para buscar talento.

“Algo positivo es que sí o sí las empresas van a tener que empezar a valorar este talento de personas de 50 a 60 años porque van a ser la única fuerza laboral a la que van a poder acceder”, añade Uriel Valadez.

Una manera de comenzar a impulsar la inclusión en este aspecto es incluir imágenes de personas adultas mayores y no sólo hombres jóvenes, ejemplifica.

En la fase de gestión de talento uno de los retos es impulsar la convivencia intergeneracional en el espacio laboral y eliminar los prejuicios de ida y vuelta entre colaboradores de distintas edades y experiencias.

“Que convivan tres, cuatro hasta cinco generaciones dentro de un mismo espacio laboral con todos los prejuicios que existen entre unas y otras. Cómo le vamos a hacer para desmantelar todos esos prejuicios”, considera Geraldina González de la Vega.

La intergeneracionalidad como estrategia busca que en los equipos se propicie una convivencia en la que los colaboradores aprendan unos de otros.

“Va de pequeños acercamientos y conversaciones que justamente van a ir haciendo que estos prejuicios vayan desapareciendo”, señala Uriel Valadez.



Categorías:Nacional

Deja un comentario

Descubre más desde EL LIBERAL METROPOLITANO

Suscríbete ahora para seguir leyendo y obtener acceso al archivo completo.

Seguir leyendo