¡A última hora! Padres de familia hacen la lista de útiles escolares en Plaza Mesones

Rebeca Marín

A pocos días del regreso a clases, la calle Mesones, en el Centro Histórico de la Ciudad de México, se convirtió en un mar de padres de familia, niños y jóvenes que recorren papelerías y puestos en busca de completar las listas escolares antes del lunes 31 de agosto.

El gasto cambia considerablemente de una familia a otra. Mientras algunos padres han logrado resolver las compras con alrededor de 900 o mil pesos, otros ya desembolsaron 2 mil o hasta cerca de 3 mil pesos y todavía tienen artículos pendientes.

En medio de la multitud, el objetivo parece ser el mismo: conseguir todo lo necesario y, sobre todo, encontrar un precio que permita que el regreso a las aulas no se convierta en un golpe todavía mayor al bolsillo.

Luisa Albores, quien acudió acompañada de sus dos hijas, contó que este año destinó 900 pesos para la menor, que estudia la primaria, y mil pesos para la que cursa la secundaria. En ambos casos, calculó que gastó poco más de 100 pesos adicionales respecto al año pasado.

Las niñas, ambas alumnas de escuelas públicas, caminaban junto a su madre mientras cargaban bolsas negras con parte de sus compras. Las tres recorrían los negocios y comparaban precios antes de decidir dónde adquirir cada producto.

Para Luisa, el apoyo económico para la compra de útiles ha representado una ayuda importante, aunque señaló que en su caso sólo recibió la beca correspondiente a la estudiante de secundaria.

Para otras familias, el presupuesto previsto antes de salir de casa quedó rápidamente rebasado.

Elena acudió para comprar los materiales de su hija de tres años, quien ingresará a una escuela privada. Antes de comenzar las compras calculaba que mil 500 pesos serían suficientes, pero hasta el momento ya gastó 2 mil pesos y aún tiene artículos pendientes.

La madre también cuestionó la calidad de algunos productos que encontró en los puestos de la zona, pues consideró que ciertos artículos aparentan ser de origen chino y no originales. Además, denunció malos tratos en algunos establecimientos y cobros de comisión cuando intentó pagar con tarjeta.

Ante ello, recomendó comparar precios entre los establecimientos de Mesones y las papelerías del Centro antes de realizar todas las compras.

Una situación todavía más costosa enfrenta Rosa Isela, quien compró los útiles de su nieto, alumno de una escuela privada. A pesar de que todavía le faltaban alrededor de tres artículos, ya había gastado cerca de 3 mil pesos.

La familia no cuenta con beca gubernamental para esos gastos, por lo que tuvo que cubrir el costo completo de los materiales.

El recorrido por Mesones también mostró que el precio puede cambiar significativamente dependiendo del establecimiento.

Agustín Carbajal consideró que los costos son accesibles, aunque advirtió que “hay que buscarle”. La lista que surtió fue una de preescolar y, según contó, contempla un gasto de alrededor de mil pesos, que sumado a su apoyo para útiles escolares, le permite enfrentar el regreso a clase con más tranquilidad.

Por su parte, Verónica Colín llegó desde el Estado de México al Centro de la capital precisamente para aprovechar la diferencia de precios. Algunos familiares le encargaron adquirir los útiles de sus hijos, por lo que terminó haciendo compras para cinco estudiantes, todos de escuelas públicas.

Su conclusión después de comparar fue sencilla: hay lugares “caritos y otros económicos”.

La diferencia, dijo, puede ser considerable. Mientras en la zona donde vive una libreta de 200 hojas puede costar alrededor de 200 pesos, en el Centro encontró ejemplares por 75 pesos.

Además, aseguró que el apoyo de la beca Rita Cetina, que este año se dio por primera vez a alumnos de educación básica, sí representó un alivio para su familia: “sí, gracias a Dios, eso es lo que ocupamos en esto, ayudó bastante, compramos los útiles para ella y zapatos y tenis”.

Priscila, madre de dos niñas de 13 y 10 años, también consideró que los precios se han mantenido relativamente estables. Sasha estudia la primaria y Luisa la secundaria; ambas cuentan con el apoyo de la beca Rita Cetina.

La madre consideró que el monto recibido ayuda a cubrir los materiales que las escuelas solicitan y señaló que las listas contienen lo necesario para el ciclo escolar.

No todos, sin embargo, cuentan con algún respaldo económico. La señora Ramos, quien acudió por los útiles de su hija universitaria, ya gastó 900 pesos, aunque todavía necesita comprar más artículos. Aseguró que los precios del Centro son bajos, pero en su caso tendrá que asumir todo el gasto porque no recibe ninguna beca.



Categorías:Nacional

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