Martín Aguilar
En el marco del “Día Mundial para la Prevención del Suicidio”, que se conmemora cada 10 de septiembre, el Congreso de la Ciudad de México iluminó de color amarillo el Recinto Legislativo de Donceles, para sumarse a ese objetivo y visibilizar la importancia de la atención de la salud mental y del acompañamiento a las personas que atraviesan situaciones de crisis.
Este jueves por la noche, legisladores, especialistas y público en general fueron testigos del encendido simbólico, que tiene como finalidad hacer un llamado a generar conciencia en la sociedad sobre la prevención del suicidio y como una muestra de solidaridad con las familias de quienes decidieron terminar con su vida.
En su intervención, la diputada Valeria Cruz Flores subrayó que la prevención del suicidio requiere de la participación conjunta de las instituciones y la comunidad, así como de políticas públicas que permitan atender oportunamente los problemas de salud mental.
La también Presidenta de la Comisión de Salud del Congreso capitalino señaló que niñas, niños, adolescentes, jóvenes, adultos y personas adultas mayores pueden enfrentar situaciones relacionadas con trastornos mentales, adicciones, violencia, abandono, soledad o exclusión, circunstancias que pueden generar una percepción de que no existe una salida.
Consideró que es responsabilidad de las instituciones y de la sociedad intervenir, desde sus respectivos ámbitos, en la atención y prevención de situaciones de riesgo. Por ello, añadió, es fundamental que la gente conozca la relevancia de la salud mental.
“Una de las grandes problemáticas que enfrenta cualquier tema de salud mental es la estigmatización, los prejuicios y los mitos, lo que dificulta el efectivo derecho a la salud”, subrayó la representante popular.
En este sentido, sostuvo que el derecho a la salud debe traducirse en servicios públicos disponibles, accesibles, gratuitos, igualitarios y de calidad, particularmente para quienes se encuentran en condiciones de mayor vulnerabilidad.
Asimismo, señaló que el suicidio se ha convertido en un problema de salud pública que requiere de acciones urgentes y programas específicos para su detección, atención y prevención.
Cruz Flores adelantó que en el Congreso de la Ciudad de México se dará prioridad a reformas orientadas a garantizar un acceso integral a los servicios de salud; erradicar estigmas y estereotipos, así como brindar atención prioritaria a las personas en situación de vulnerabilidad.
“Prevenir el suicidio no significa solamente atender la salud mental. También significa escuchar a las personas y acompañarlas; reducir la violencia y la discriminación; facilitar el acceso a la ayuda, y crear espacios donde todos puedan sentirse seguros y apoyados”, puntualizó.
Como parte del evento, especialistas en salud mental, representantes de instituciones de salud y organizaciones vinculadas con la prevención del suicidio destacaron la necesidad de fortalecer las estrategias en esta materia y promover una cultura de escucha, acompañamiento y atención profesional.
Entre los asistentes estuvieron las doctoras Ingrid Vargas Huicochea, de la Facultad de Medicina de la UNAM; Olga Marina Robelo Zarza, Vicepresidenta del Colegio Mexicano de Profesionistas en Trabajo Social en el Área de Salud y Bienestar, y Eunice Itzel Valle Arteaga, Directora del Hospital de Psiquiatría Morelos, así como Beatriz Elena Trujillo Cervantes, decana de la Maestría en Estudios del Suicidio del Instituto Mexicano de Psicooncología.
Categorías:Nacional

Deja un comentario