Los Cientos de globos de cantoya marcan una noche de tradición artesanal en Chiconcuac; el horizonte se ilumin ó por novena vez

Alberto Moreno

Zona Oriente Edoméx-. El talento de los artesanos y la participación de habitantes de la localidad se hicieron presentes la noche del sábado 10 de octubre, cuando cientos de globos de cantoya iluminaron el cielo de Chiconcuac durante la novena edición del Festival de la Luz de la Serpiente, una celebración que busca mantener viva una tradición transmitida de generación en generación.

Alrededor de 500 piezas elaboradas con papel se elevaron desde el Deportivo de Chiconcuac, donde familias y visitantes se congregaron para presenciar el espectáculo, que tuvo como protagonistas las creaciones de los globeros locales y de participantes procedentes de otras regiones del país.

Más allá del espectáculo visual, el encuentro permitió reconocer el trabajo que hay detrás de cada globo, horas de diseño, corte, armado y ensamblaje de papel para dar forma a figuras que, una vez en el aire, se convierten en destellos de luz sobre la comunidad

El Festival de la Luz de la Serpiente nació en 2014 como una iniciativa del colectivo Turma Chiconcuac para dar mayor proyección al trabajo de los artesanos globeros y vincular esta expresión con las celebraciones tradicionales del municipio.

Con el paso de los años, la celebración ha buscado consolidarse como un espacio de convivencia y difusión cultural, en el que los conocimientos artesanales encuentran una plataforma para mostrarse ante nuevos públicos.

Durante esta novena edición, los asistentes pudieron observar de cerca globos monumentales antes de su elevación.

El programa también incluyó presentaciones musicales y artísticas, mientras que el vuelo de las piezas se realizó cuando las condiciones climáticas lo permitieron.

La edición de este año contó con Colombia como país invitado especial, además de la participación de globeros de distintos puntos de México, lo que permitió ampliar el intercambio de experiencias entre quienes se dedican a esta actividad artesanal.

Los organizadores han defendido la elaboración y elevación de estos globos frente a los cuestionamientos relacionados con sus posibles riesgos.

Sostienen que se trata de una expresión artesanal que merece reconocimiento y que debe evitarse su estigmatización.

La celebración también vuelve a poner sobre la mesa la importancia de preservar estas manifestaciones culturales sin perder de vista las medidas de seguridad necesarias durante su elaboración y vuelo.

Con sus más de 500 globos, Chiconcuac convirtió una vez más su cielo nocturno en un escaparate del ingenio de sus artesanos y de una tradición que, desde el ámbito local, busca alcanzar nuevos públicos.



Categorías:Nacional

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