Autonomía universitaria requiere presupuesto suficiente y libertad académica: Leonardo Lomelí

Rebeca Marín

La autonomía universitaria no es un privilegio de las instituciones de educación superior, sino una condición para investigar, enseñar y producir conocimiento sin imposiciones. Sin embargo, para ejercerla plenamente, las universidades públicas necesitan financiamiento suficiente, continuo y transparente, afirmó Leonardo Lomelí Vanegas, rector de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM).

Durante la conferencia magistral “Libertad académica, financiamiento público y los retos de la inteligencia artificial”, impartida en la Universidad Autónoma de Baja California (UABC), Lomelí señaló que la independencia académica también depende de contar con infraestructura y recursos que permitan sostener las actividades universitarias, así como de garantizar que las decisiones no estén sujetas a condicionamientos ideológicos.

“Defender la autonomía significa conservar para las próximas generaciones la posibilidad de producir conocimiento independiente y sostener universidades públicas capaces de cumplir su misión social”, sostuvo.

Explicó que uno de los principales desafíos, es que la matrícula de las instituciones públicas de educación superior ha aumentado, mientras que los recursos presupuestales no han crecido en la misma proporción.

Lomelí detalló que, entre los ciclos escolares 2018-2019 y 2025-2026, la matrícula de las instituciones públicas del país pasó de 2.9 a 3.4 millones de estudiantes, un incremento de 17.1%.

En contraste, al relacionar el presupuesto de educación superior del Ramo 11 con la matrícula pública de licenciatura, se observa una reducción real de 14.7% al utilizar el deflactor del producto interno bruto (PIB), y de 16.4% con el índice de precios al consumidor, durante el mismo periodo.

Para el rector de la UNAM, esta diferencia evidencia la necesidad de fortalecer el financiamiento público y garantizar que las transferencias lleguen de manera oportuna. La continuidad presupuestal, agregó, permite planear proyectos de largo plazo y mantener los servicios universitarios sin interrupciones.

También señaló que México necesita incrementar su inversión educativa si busca avanzar hacia un mayor desarrollo. Como referencia, indicó que en 2023 el gasto gubernamental en educación superior del país equivalió a 0.6% del PIB, frente a un promedio de 0.9% en los países de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE).

En una entrevista previa a su conferencia, Lomelí consideró viable crear nuevas instituciones para atender el rezago en educación superior, aunque subrayó la importancia de destinar más recursos a las universidades públicas estatales que han demostrado su capacidad para atender a la población estudiantil.

Sobre el Paquete Económico 2027, indicó que se propuso un aumento de 10% para educación y de alrededor de 13% para ciencia, tecnología y desarrollo. Aunque consideró que los incrementos todavía son insuficientes, destacó que representan un contraste con la tendencia a la baja registrada en los recursos durante la última década.

Lomelí también abordó los desafíos que plantea la inteligencia artificial (IA) en la educación, una herramienta que ya forma parte de las actividades académicas, pero cuyo uso no necesariamente se traduce en mejores aprendizajes.

El rector expuso los resultados de un estudio realizado en China con 26,811 estudiantes de secundaria y educación media superior. Según los datos que presentó, el uso de inteligencia artificial generativa elevó 18% las calificaciones de las tareas y redujo 30% el tiempo dedicado a realizarlas.

Sin embargo, las calificaciones en los exámenes disminuyeron 20%. La diferencia, explicó, sugiere que mejorar el resultado de una actividad con ayuda de la herramienta no significa necesariamente que el estudiante haya adquirido conocimientos que pueda recuperar por cuenta propia.

Lomelí aclaró que el estudio se realizó en un solo condado, por lo que sus resultados no pueden generalizarse. No obstante, consideró que ofrece una advertencia sobre el papel de estas tecnologías en las aulas.

“La IA puede ampliar capacidades cuando complementa el razonamiento, pero puede debilitarlas cuando reemplaza el esfuerzo que produce aprendizaje”, afirmó.

El rector añadió que los efectos de estas herramientas dependen del propósito y la intensidad con que se utilizan, así como de cuánto esfuerzo cognitivo conserva el estudiante durante el proceso.

Por su parte, el rector de la UABC, Luis Enrique Palafox Maestre, sostuvo que la autonomía es uno de los valores más importantes que las comunidades universitarias han heredado y una responsabilidad con las próximas generaciones.

Señaló que de la capacidad de comprender, ejercer y defender este principio depende que las universidades públicas sigan siendo espacios donde el conocimiento se construya con libertad y las ideas puedan expresarse sin imposiciones.

Palafox Maestre explicó que esa convicción dio origen al ciclo de conferencias “UABC: con A de Autonomía”, orientado a que la comunidad universitaria comprenda el alcance de sus libertades y la responsabilidad que implica administrar recursos públicos con transparencia y rendir cuentas a la sociedad.

Al término de la conferencia magistral, el rector de la UABC entregó un reconocimiento a Lomelí Vanegas.



Categorías:Nacional

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