Rebeca Marín
El incremento al Impuesto Especial sobre Producción y Servicios (IEPS) a bebidas saborizadas y la incorporación de un nuevo gravamen a las presentaciones sin azúcar provocarán un aumento de entre 10 y 15 por ciento en los precios al consumidor, advirtió la Asociación Mexicana de Bebidas (MexBeb).
El organismo señaló que esta medida representará un duro golpe al bolsillo de las familias, en especial de los hogares de menores ingresos, que destinan hasta tres veces más recursos proporcionalmente a refrescos y bebidas saborizadas que los de mayores ingresos.
La propuesta plantea elevar la cuota del IEPS a 3.08 pesos por litro, además de gravar productos con edulcorantes no calóricos. De acuerdo con MexBeb, esto no solo desincentivará la innovación en bebidas con menos calorías, sino que también impactará en toda la cadena productiva.
La asociación advirtió que la medida es regresiva y no resuelve los problemas de salud que busca combatir, pues los refrescos aportan menos del cinco por ciento de las calorías en la dieta de los mexicanos.
Además, destacó que según datos del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi) el consumo per cápita se ha mantenido estable en los últimos 30 años, mientras que la obesidad y el sobrepeso han seguido en aumento.
“Los impuestos a las bebidas saborizadas no resolverán los problemas de salud que busca combatir y generarán costos sociales, laborales y económicos considerables”, señaló la asociación.
Además subrayó que en los últimos años la industria redujo en 30 por ciento las calorías de sus productos y que más del 55 por ciento de su portafolio ya está compuesto por presentaciones sin azúcar o con bajo contenido calórico
En el plano económico, MexBeb estimó la posible pérdida de 150 mil empleos directos e indirectos en cinco años, así como afectaciones a 1.2 millones de tienditas populares, donde estas bebidas representan hasta 30 por ciento de las ventas.
Ayer, la Secretaría de Hacienda y Crédito Público (SHCP) justificó la imposición de los impuestos saludables en México al asegurar que se trata de una visión “humanista” que busca atender problemas de salud en la población.
“Es muy importante señalar que esto es un presupuesto humanista, lo cual quiere decir que es un impuesto que va un poco más allá de las cifras, de los ingresos y los gastos. Las directrices de estos gravámenes están dictadas por la Secretaría de Salud y buscan, antes que la recaudación, una estrategia de salud y seguridad muy integral”, dijo Édgar Amador Zamora, titular de la SHCP.
En conferencia de prensa, el funcionario agregó que con dicha estrategia también se busca que las políticas fiscales y de salud en México vayan de la mano, pues se trata de un gravamen que busca desincentivar el consumo de estos productos o servicios dañinos para las personas.
Según datos de la SHCP, por el aumento del IEPS en refrescos se espera recaudar cerca de 75 mil 290 millones de pesos, un aumento nominal de 73.8 por ciento, respecto de los ingresos que espera obtener para el cierre de este año.
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