Enseña Grupo CISA a niños la responsabilidad de conducir transporte público

Rebeca Marín

Lo que comenzó como una actividad recreativa para decenas de niños y niñas, terminó convirtiéndose en una lección sobre la gran responsabilidad que representa conducir un transporte público en la Ciudad de México.

A través del taller “Pequeños Pilotos”, iniciativa del Grupo CISA, empresa operadora del Metrobús de la Ciudad de México, los participantes debían trasladar una plataforma de madera con doce cilindros que representaban pasajeros. En esta actividad, los menores comprendieron que avanzar requería coordinación, comunicación, equilibrio y trabajo en equipo para evitar que alguno “cayera” durante el recorrido.

La actividad buscó transmitir que conducir una unidad de transporte público implica mucho más que dominar un vehículo: significa asumir la responsabilidad de resguardar la vida de quienes viajan a bordo.

La experiencia continuó con un simulador de conducción que reproduce las condiciones reales de operación de una unidad BRT (Bus Rapid Transit), donde los participantes enfrentaron los retos que diariamente viven los operadores del sistema.

Tras concluir el ejercicio, varios niños reconocieron la complejidad de la labor. “No es tan fácil ser metrobusero“, expresó uno de los participantes, mientras otros señalaron que nunca imaginaron el nivel de concentración y responsabilidad que exige conducir una unidad de grandes dimensiones.

Algunos incluso manifestaron sentirse orgullosos del trabajo que realizan sus familiares dedicados al transporte público, al comprender el esfuerzo y compromiso que implica trasladar diariamente a miles de personas.

El taller fue diseñado por los instructores Adrián Martínez, Roberto Ramos y Mauricio Saavedra, especialistas de Grupo CISA, empresa encabezada por Jesús Padilla Zenteno, con el propósito de acercar a niñas y niños a la cultura de la seguridad vial mediante la formación en valores.

Los instructores, quienes anteriormente se desempeñaron como operadores del transporte público, señalaron que el objetivo del programa no es enseñar únicamente técnicas de conducción, sino sensibilizar a los participantes sobre la dimensión humana y social de esta actividad.

Explicaron que, después de años formando operadores profesionales, la mayor satisfacción consiste en saber que muchos de sus exalumnos continúan desempeñando su trabajo sin accidentes y con la convicción de que transportan vidas, no sólo pasajeros.

La iniciativa plantea que la seguridad vial también puede construirse desde la formación del carácter, promoviendo principios como la empatía, la honestidad, el respeto, la lealtad y el compromiso, valores que forman parte de la preparación de los operadores de Grupo CISA.

En un contexto donde la seguridad vial suele abordarse desde la infraestructura, la tecnología o las sanciones, Pequeños Pilotos apuesta por fortalecer la conciencia ciudadana desde la infancia, bajo la premisa de que cada decisión responsable puede impactar positivamente en la vida de otras personas.

Los organizadores señalaron que la principal enseñanza del taller es que la verdadera habilidad al conducir, y en la vida cotidiana, no consiste en llegar más rápido, sino en hacerlo cuidando siempre de quienes comparten el camino.

Al concluir las actividades fueron premiados los participantes con mejor desempeño en los ejercicios del taller. El primer lugar fue para Melanie Ashley Ramírez Eguiarte; el segundo correspondió a Oliver Leonardo Caballero Tenorio y el tercero a Arianna Joseline Rodríguez Rodríguez, quienes tienen familiares que laboran como operadores o desempeñan actividades relacionadas con el transporte público en el Metrobús.



Categorías:Nacional

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