Rebeca Marín
La Ciudad de México registró en 2025 tasas de suicidio inferiores a la media nacional, de acuerdo con las Estadísticas de Defunciones Registradas (EDR) del INEGI.
En la capital del país, la tasa no estandarizada o bruta fue de 4.6 defunciones por cada 100 mil habitantes, mientras que la tasa estandarizada se ubicó en 4.5, por lo que se encuentra entre las cinco entidades del país con los promedios más bajos en este indicador.
En contraste, el promedio nacional alcanzó 6.8 defunciones por cada 100 mil habitantes en la tasa bruta y en la estandarizada. Esto significa que la tasa bruta de la Ciudad de México fue 2.2 puntos menor que la nacional, mientras que la tasa estandarizada estuvo 2.3 puntos por debajo.
La diferencia también puede observarse en términos relativos, ya que la tasa bruta de la capital fue aproximadamente 32 por ciento menor que la nacional, mientras que la estandarizada fue cerca de 36 por ciento inferior.
La Ciudad de México también se ubicó considerablemente por debajo de las entidades con las mayores tasas de suicidio.
Chihuahua, por ejemplo, presentó la tasa bruta más elevada del país, con 13.2 defunciones por cada 100 mil habitantes, casi tres veces la registrada en la capital. En cuanto a la tasa estandarizada, Chihuahua alcanzó 13.9; es decir, más de tres veces la tasa de 4.5 de la Ciudad de México.
Le siguieron Quintana Roo y Aguascalientes, ambos con una tasa estandarizada de 11.8. En la medición bruta, Quintana Roo registró 12.3 y Aguascalientes 11.5.
De esta manera, la tasa estandarizada de la Ciudad de México fue 7.3 puntos menor que la de Chihuahua y 7.3 puntos inferior a las de Quintana Roo y Aguascalientes.
Aunque la Ciudad de México se mantuvo por debajo del promedio nacional, hay cuatro entidades que registran tasas de suicidio más bajas que la capital del país.
Guerrero registró las menores tasas del país, con 1.6 defunciones por cada 100 mil habitantes en la medición bruta y 1.8 en la estandarizada.
Le siguieron Nuevo León, con 3.8 tanto en la tasa bruta como en la estandarizada; Chiapas, con 4.0 en la tasa bruta y 4.3 en la estandarizada y Sinaloa con tasas de 4.3 y 4.4, respectivamente.
Frente a Guerrero, la tasa bruta de la Ciudad de México fue 3 puntos mayor, mientras que la estandarizada fue 2.7 puntos superior. En comparación con Nuevo León, la capital registró 0.8 puntos más en la tasa bruta y 0.7 en la estandarizada.
Respecto de Chiapas, la diferencia fue de 0.6 puntos en la tasa bruta y 0.2 en la estandarizada.
A nivel nacional, las Estadísticas de Defunciones Registradas (EDR) 2025, elaboradas por el INEGI contabilizaron 8 mil 846 defunciones clasificadas como presunto suicidio durante 2025.
Del total, el 80.0 por ciento correspondió a hombres y 20.0 por ciento a mujeres; en tres casos no se especificó el sexo de la persona fallecida.
Las principales causas identificadas fueron las lesiones por ahorcamiento, estrangulamiento o sofocación, que representaron el 84.9 por ciento de los casos. Les siguieron el envenenamiento por ingesta y exposición a sustancias nocivas, con 5.9 por ciento, y el uso de arma de fuego, con 5.4 por ciento.
Por grupos de edad, las personas de 25 a 34 años concentraron el mayor porcentaje de los suicidios, con 26.9 por ciento, seguidas por quienes tenían entre 15 y 24 años, con 24.3 por ciento.
La tasa nacional de defunciones registradas por suicidio muestra un comportamiento ascendente desde 2016 hasta 2025 al pasar de 5.2 a 6.8 por cada 100 mil habitantes.
De acuerdo con las Estadísticas de Defunciones Registradas (EDR) del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI), la tasa nacional en 2017 fue de 5.3; en 2018 se ubicó en 5.4; en 2019 fue de 5.7; en 2020 crece a 6.2; 2021 aumenta a 6.6; en 2022 registra un descenso a 6.4, pero para 2023 repunta hasta 7.0, así se mantiene en 2024 y en 2025 observa una ligera disminución a 6.8 por cada 100 mil habitantes.
La tasa nacional de suicidio en hombres pasó de 8.6 defunciones por cada 100 mil habitantes en 2016 a 11.1 en 2025, lo que significa un incremento de 2.5 puntos en el periodo.
El comportamiento de la tasa de suicidio en hombres evidencia un aumento gradual, donde el indicador pasó de 8.6 en 2016 a 8.7 en 2017; 9.0 en 2018; 9.5 en 2019 y 10.5 en 2020, para alcanzar 11.0 defunciones por cada 100 mil habitantes en 2021.
En 2022 se registró un ligero descenso, al ubicarse en 10.7, pero la tasa volvió a aumentar en 2023, cuando alcanzó su nivel más elevado del periodo de 11.6 defunciones por cada 100 mil habitantes.
A partir de entonces se observa una moderación, la tasa bajó a 11.5 en 2024 y 11.1 en 2025, aunque permaneció por encima de los niveles registrados durante los primeros años de la serie.
En lo que respecta a la población femenina, la estadística del INEGI reporta que en 2025 la tasa de defunción a causa de suicidio se ubicó en 2.5 por cada 100 mil mujeres.
Al analizar el comportamiento de este indicador en la última década, se observa que la tasa mantiene un comportamiento ascendente desde 2016.
De acuerdo a la estadística la tasa de defunción en mujeres en 2016 se ubicó en 1.9 por cada 100 mil habitantes; en 2017 se mantuvo igual. Luego repunta a 2.0 en 2018 y 2019. Para 2020 se ubicó en 2.2; en 2021 subió a 2.4; en 2022 bajó marginalmente a 2.3, pero en 2023 repuntó a 2.7; en 2024 bajó levemente y se posicionó en 2.6, nivel que se ha mantenido en 2025.
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