DMX reporta 9.3 millones de vacunas aplicadas y atención preventiva en más de 468 mil hogares

Alberto Moreno

Ciudad de México.— La Ciudad de México busca fortalecer su modelo de salud pública mediante una estrategia que lleva servicios preventivos directamente a colonias, viviendas y escuelas, con el propósito de detectar enfermedades oportunamente y reducir las desigualdades en el acceso a la atención médica. Como parte de estos esfuerzos, las autoridades capitalinas reportaron la aplicación de 9.3 millones de vacunas y visitas de personal sanitario a 468 mil hogares.

Durante su comparecencia ante la Comisión de Salud del Congreso de la Ciudad de México, en el marco de la Glosa del Segundo Informe de Gobierno de Clara Brugada Molina, la secretaria de Salud Pública, Nadine Gasman Zylbermann, presentó los resultados de las acciones emprendidas durante los primeros dos años de la administración capitalina.

La funcionaria explicó que uno de los principales objetivos de la política sanitaria es acercar los servicios de prevención a las comunidades, especialmente a aquellas donde las condiciones económicas, sociales o territoriales dificultan el acceso regular a la atención médica.

Bajo el concepto de una Ciudad que Produce Salud, el Gobierno capitalino busca que la protección del bienestar no dependa exclusivamente de acudir a hospitales o centros médicos, sino que forme parte de la vida cotidiana mediante acciones de vacunación, orientación, detección temprana y acompañamiento comunitario.

Gasman Zylbermann sostuvo que las políticas públicas deben contribuir a disminuir las diferencias en las condiciones de salud de la población, de manera que el lugar de residencia o nacimiento no determine las oportunidades de recibir atención y mantener una mejor calidad de vida.

Uno de los resultados más relevantes presentados ante el Congreso fue la estrategia de vacunación contra el sarampión, implementada mediante operativos territoriales y acciones coordinadas con instituciones del sector salud.

De acuerdo con las cifras oficiales, se aplicaron 4.2 millones de dosis mediante un despliegue de 439 brigadas y aproximadamente 2 mil 500 vacunadores, quienes realizaron actividades en centros de salud y espacios de elevada concentración de personas.

La estrategia incluyó puntos de atención en zonas de tránsito cotidiano, como instalaciones del transporte público, con la finalidad de facilitar el acceso a la inmunización y ampliar la cobertura entre distintos sectores de la población.

La secretaria señaló que estas acciones contribuyeron a contener la propagación del sarampión en la capital, aunque el informe presentado no detalló indicadores epidemiológicos adicionales para evaluar el comportamiento de la enfermedad durante el periodo.

Al incorporar las campañas de vacunación universal y las correspondientes a la temporada invernal, el Gobierno de la Ciudad de México reportó un total de 9.3 millones de dosis administradas, cifra que representa el volumen acumulado de vacunas y no necesariamente el número de personas distintas inmunizadas.

Además de las campañas de vacunación, la administración capitalina ha impulsado un esquema de atención territorial denominado Ciudad que Late y Produce Salud, integrado por programas orientados a la prevención y la identificación de factores de riesgo.

Uno de sus componentes es Salud que Late desde los Hogares, mediante el cual 730 agentes de salud pública han recorrido 468 mil viviendas para acercar información, identificar necesidades sanitarias y promover medidas de prevención.

Según el balance presentado por la dependencia, dentro de este universo se reportaron intervenciones en 134 mil hogares considerados en proceso de transformación, como parte de las acciones de seguimiento comunitario.

La estrategia busca que el personal sanitario tenga un contacto más cercano con las familias y pueda detectar situaciones que requieren orientación, acompañamiento o canalización hacia los servicios correspondientes.

Otro de los programas es Salud Pasa por mi Casa, que ha desarrollado más de mil jornadas comunitarias en diferentes puntos de la capital.

Durante estas actividades se efectuaron 102 mil pruebas de detección o tamizajes de enfermedades crónicas, además de brindar información preventiva a más de 350 mil personas.

Este tipo de evaluaciones permite identificar posibles factores de riesgo relacionados con padecimientos que requieren seguimiento médico, aunque los resultados de los tamizajes deben interpretarse como herramientas de detección inicial y no como diagnósticos definitivos.

La tercera línea de acción, denominada Salud en Manos del Pueblo, incorporó a más de dos mil enlaces comunitarios en actividades de orientación y promoción de hábitos saludables.

La participación de estos enlaces busca fortalecer la comunicación entre las instituciones sanitarias y las comunidades, así como ampliar el alcance de las campañas preventivas mediante personas que mantienen contacto directo con sus entornos vecinales.

El modelo también contempla la creación de espacios de atención cercanos a los lugares donde vive la población.

En este rubro, la Secretaría de Salud Pública informó sobre el funcionamiento de una red de 29 Casas de Salud Comunitarias, instaladas en UTOPÍAS y Casas de las 3R’s de los Cuidados.

De acuerdo con la dependencia, estos espacios han proporcionado más de 10 mil atenciones de primer contacto, con servicios orientados a facilitar el acercamiento inicial de la ciudadanía a acciones de promoción y cuidado de la salud.

La estrategia de proximidad pretende complementar la atención ofrecida por las unidades médicas tradicionales, al establecer puntos comunitarios donde las personas puedan recibir orientación y acceder a servicios preventivos.

En el ámbito educativo, las autoridades también reportaron avances mediante la certificación de 324 planteles como Entornos Promotores de la Salud.

La iniciativa, según las cifras presentadas, tiene un alcance de aproximadamente 160 mil niñas y niños, a través de acciones destinadas a fortalecer las condiciones de bienestar dentro de las comunidades escolares.

La participación de los centros educativos responde a la importancia de fomentar hábitos saludables desde edades tempranas y de incorporar la prevención como parte de las actividades cotidianas de las escuelas.

Durante su comparecencia, Gasman Zylbermann reconoció el trabajo del personal de salud que participa en brigadas, jornadas comunitarias, visitas domiciliarias y campañas de vacunación.

La funcionaria destacó que el enfoque territorial requiere una movilización constante de profesionales capaces de atender necesidades diversas en colonias con características sociales y económicas diferentes.

El balance presentado ante el Congreso capitalino refleja una política que busca ampliar la presencia institucional fuera de hospitales y consultorios, mediante intervenciones directas en viviendas, espacios públicos y escuelas.

Sin embargo, para valorar sus resultados a largo plazo será importante conocer indicadores adicionales, como el seguimiento de personas con factores de riesgo, la oportunidad de las referencias médicas y la evolución de enfermedades prevenibles y crónicas.

La cobertura territorial, el número de vacunas administradas y las actividades comunitarias permiten dimensionar el alcance operativo de los programas, pero su impacto en la salud de la población también dependerá de la continuidad de los servicios y de la atención posterior a las detecciones realizadas.

Con estas acciones, el Gobierno de Clara Brugada busca consolidar un modelo de salud pública centrado en la prevención y la cercanía con las comunidades, bajo la premisa de que el acceso a condiciones de bienestar debe ser un derecho efectivo para todas las personas.

El desafío será transformar los resultados reportados en mejoras sostenidas de la salud de los habitantes de la capital, especialmente en las zonas donde persisten mayores obstáculos para recibir atención médica oportuna.



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